Mundial 2026: una por una, las nuevas reglas que cambiarán los partidos
El Mundial 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá, incorporará medidas para reducir demoras, ordenar el uso del VAR y sancionar nuevas conductas
El Mundial 2026 tendrá nuevas reglas para agilizar los partidos y reforzar el control disciplinario.
El Mundial 2026 no solo marcará un cambio de escala por la presencia de 48 selecciones. También será una prueba grande para varias modificaciones reglamentarias que apuntan a transformar el ritmo de los partidos. La Copa del Mundo se jugará en Estados Unidos, México y Canadá, y pondrá bajo la lupa el tiempo neto de juego.
La FIFA y la IFAB avanzaron en una serie de medidas que buscan reducir demoras, ordenar situaciones que suelen cortar el desarrollo del encuentro y ampliar algunos criterios de revisión arbitral. Varias de esas normas fueron aprobadas con la Copa del Mundo como escenario de aplicación, aunque después podrán extenderse a otras competencias.
Pausas obligatorias y menos margen para hacer tiempo
Uno de los cambios más visibles será la pausa de hidratación. En todos los partidos habrá un corte de tres minutos a los 22 minutos de cada tiempo, sin importar la temperatura, la sede o si el estadio tiene techo. FIFA presentó esta decisión como una medida de cuidado para los futbolistas, aunque también abrió el debate por el impacto televisivo y comercial de esos parates.
La otra novedad fuerte aparece en las reposiciones. Si el árbitro interpreta que un saque lateral o un saque de arco se demora de manera excesiva, iniciará una cuenta visual de cinco segundos. Si la pelota no se pone en juego al terminar ese plazo, el lateral pasará al rival. En el caso del saque de arco, la sanción será un tiro de esquina para el equipo contrario.
Cambios, lesiones y VAR bajo nuevas condiciones
Las sustituciones también tendrán un límite más estricto. El futbolista reemplazado deberá abandonar la cancha dentro de los 10 segundos posteriores a la señal del árbitro o a la aparición del cartel. Si no lo hace, saldrá igual, pero el sustituto no podrá ingresar hasta la primera interrupción posterior a un minuto de juego corrido. El objetivo es claro: evitar que los cambios se usen como una herramienta para enfriar el partido.
Otra modificación apunta a la atención médica. Cuando un jugador reciba asistencia dentro del campo, o cuando una lesión obligue a detener el juego, deberá salir y permanecer afuera durante un minuto desde la reanudación. La intención es desalentar interrupciones tácticas y ordenar una situación frecuente en los tramos decisivos de los encuentros.
El VAR también tendrá más margen de intervención. La IFAB aprobó que pueda asistir al árbitro en expulsiones derivadas de una segunda amarilla claramente incorrecta, en casos de identidad equivocada cuando se sanciona al jugador o equipo equivocado, y en córners mal otorgados, siempre que la revisión pueda resolverse de inmediato y sin demorar la reanudación.
Rojas por protestas y conductas discriminatorias
A fines de abril, la IFAB aprobó además dos enmiendas propuestas por FIFA para situaciones disciplinarias específicas. La primera habilita a sancionar con tarjeta roja a un jugador que se tape la boca durante una confrontación con un rival, en un contexto vinculado a la posible ocultación de una conducta discriminatoria. La aplicación quedará bajo criterio del organizador de la competencia.
La segunda apunta a las protestas colectivas. Si un futbolista abandona el campo de juego en rechazo a una decisión arbitral, podrá ser expulsado. La regla también alcanza a los integrantes del cuerpo técnico que impulsen esa conducta. Además, si un equipo provoca la suspensión definitiva del partido, en principio perderá el encuentro. Con estas medidas, el Mundial 2026 llegará con una agenda reglamentaria tan amplia como sensible: más control del tiempo, más intervención tecnológica y menos tolerancia ante conductas que alteren el desarrollo del juego.