Mano dura en Boca tras el Mundial de Clubes: la tajante medida que tomó Russo con el plantel
Miguel Ángel Russo sabe que en el segundo semestre Boca no tiene margen de error: por eso impone disciplina y endurece las exigencias.
Miguel Ángel Russo volvió y Boca lo celebra: ahora la gran duda es si estará en Rosario junto al equipo.
Noticias ArgentinasEl Mundial de Clubes ya quedó atrás y Boca Juniors sabe que en el segundo semestre no tiene margen de error. Este miércoles, apenas el segundo día de entrenamiento tras la eliminación en primera ronda, Miguel Ángel Russo decidió endurecer el régimen de trabajo: habrá doble turno en el predio y concentración obligatoria para todo el plantel en el hotel del club.
El mensaje es claro. La “mala imagen” ante Auckland City y el contundente “no me gusta volverme en primera ronda” que dejó Russo tras la caída fueron solo un anticipo de los cambios drásticos que se vienen. Mientras la dirigencia avanza con la “limpieza” del plantel –con Marcos Rojo encabezando la lista de los que podrían salir–, la primera señal llegó en forma de agenda cargada.
La planificación prevé que este miércoles Boca realice dos prácticas y quede concentrado, algo que podría repetirse jueves o viernes, en un intento de Russo por subir la vara física y futbolística de un plantel que no respondió en Estados Unidos.
Los puntos que preocupan a Russo
Con la mente puesta en el debut del Torneo Clausura ante Argentinos Juniors en la segunda semana de julio, Russo pretende un equipo que muestre carácter y una propuesta más cercana a lo visto ante Benfica y Bayern Múnich, y bien lejos de la apatía exhibida frente a Auckland.
Uno de los aspectos que más preocupan al DT son los goles recibidos de pelota parada. “Es el tercer gol de pelota parada que nos hacen, son cosas para corregir. Son cosas para trabajar a la vuelta”, subrayó, visiblemente molesto. Ante Benfica, Nicolás Otamendi empató de cabeza tras un córner y los neozelandeses también aprovecharon la misma vía para igualar el partido que Boca ganaba 1-0.
La falta de creatividad es otro tema a resolver. “Hay que seguir trabajando, la idea es ser competitivo. Necesitamos más juego, más verticalidad, más diagonales. Cosas fundamentales para sacar diferencia”, remarcó Russo. Frente a Auckland, Boca tiró 82 centros –muchos sin destino claro– y facilitó la tarea defensiva del rival.
Además, la endeble solidez defensiva fue una constante. Contra Benfica dejó escapar un 2-0 casi sobre el cierre; ante Bayern Múnich igualó con un golazo de Merentiel pero los alemanes lo sentenciaron sobre el final; y frente a Auckland le empataron apenas comenzado el segundo tiempo.
A esto se suma la preocupación por las expulsiones, como las sufridas ante Benfica con la roja a Ander Herrera (ya en el banco, lesionado) por empujar a un integrante de la seguridad durante una revisión del VAR y la de Nicolás Figal por una plancha descalificadora en el final del partido. “Tenemos que entrar 11 y salir 11. Más allá de las sanciones, tenemos que mejorar en esas pequeñas cosas”, avisó Russo, decidido a marcar la cancha desde el inicio de esta nueva etapa.


