La Selección argentina le ganó 2-0 a Ecuador y se clasificó como líder de su grupo a las semis de la Copa América femenina
La Selección argentina comandada por Germán Portanova se impuso ante la Tri con goles de Núñez y Bonsegundo y accedió a las semis como líder de grupo.
La Selección argentina femenina se impuso 2-0 ante Ecuador y clasificó a las semifinales como líder del Grupo A.
EFELa Selección argentina femenina venció este jueves por 2-0 a Ecuador en un partido correspondiente a la última jornada del Grupo A de la Copa América 2025, llevado a cabo en el estadio Banco Guayaquil de Quito. Los goles para la “Albiceleste” los convirtieron Kishi Núñez, a los 19 minutos del primer tiempo, y Florencia Bonsegundo, a los 25’ del complemento.
Con este resultado, las dirigidas por Germán Portanova cerraron su zona con puntaje perfecto (cuatro victorias) y avanzaron las semifinales del torneo internacional como lideres de la misma.
Allí, deberán enfrentar a las segundas clasificadas del Grupo B, compuesto por: Brasil, Colombia, Venezuela, Paraguay y Bolivia, el cual tendrá su fin este viernes con los duelos entre Brasil – Colombia y Paraguay – Venezuela en simultaneo desde las 21:00. De momento, son las cafeteras quienes ocupan dicho puesto en la tabla y quienes se perfilarían como las próximas rivales del elenco nacional.
La Selección Argentina venció 2-0 a Ecuador y avanzó a las semis de la Copa América femenina
Argentina comenzó imponiendo condiciones en el encuentro ante una selección anfitriona llena de imprecisiones. Kishi Núñez recibió la pelota dentro del área chica y solo debió empujarla al fondo de la red para abrir la cuenta, a los 19 de la etapa inicial.
Tras el gol, la “Tricolor” no encontró los caminos para dañar al elenco albiceleste y fueron ampliamente superadas. Lo más cerca de la igualdad fue un remate sin éxito de Manoly Baquerizo.
En el complemento, el combinado nacional buscó insistentemente el arco rival y terminó por batir nuevamente a la arquera Moran con un buen disparo de Florencia Bonsegundo, que terminó por apagar la ilusión ecuatoriana.
Fuente: NA

