La fuerte queja de Diego Milito por el maltrato que sufrieron los hinchas de Racing en Uruguay: "Nunca viví algo así”
La gente de Racing estuvo encerrada más de 8 horas en la cancha de Peñarol y el presidente Diego Milito apuntó contra los encargados de la organización por el flojo operativo.
Los hinchas de Racing estuvieron más de 8 horas encerrados en el Campeón del Siglo.
Foto: FotoBairesLa dura derrota ante Peñarol en Montevideo no fue el único gran problema con el que tuvo que lidiar Racing en Uruguay. Y es que la situación más preocupante se dio en las tribunas, con los hinchas de que coparon el Campeón del Siglo para el partido de ida frente al Manya y vivieron una verdadera pesadilla.
Todo empezó con un polémico pedido de la seguridad del país vecino: la gente de la Academia debió ingresar cerca de las 17 horas para acomodarse en las tribunas del estadio, es decir, casi 5 horas antes del inicio del encuentro (arrancó 21:30). Más allá de eso, lo más escandaloso se vivió en el post, cuando el Ministerio del Interior decidió retener a los hinchas por más de dos horas en la cancha para despejar la zona.
La bronca de Diego Milito con el operativo de seguridad en Uruguay que perjudicó a los hinchas
"Es una locura. Nosotros todavía estamos en el estadio y no nos vamos a ir hasta que no se vaya el último hincha de Racing. Nunca vivimos algo semejante", expresó Diego Milito con mucha bronca en zona mixta mientras la dirigencia intentaba resolver la situación.
En charla con SportsCenter, noticiero de ESPN, el presidente de la Academia le echó la culpa a las máximas autoridades de Uruguay por el bochrnoso operativo: "Estoy en contacto con el presidente de Peñarol que está tratando de hablar con el Ministerio del Interior, esto es pura y exclusivamente de ellos y de la policía de Uruguay que no liberan la posibilidad de que la gente pueda salir".
"Hay parte de la Comisión Directiva en la tribuna con familias, así que es realmente una locura lo que estamos viviendo, cerró Milito. Los hinchas recién fueron liberados a la 1:30 de la madrugada, cuando el clima ya estaba empezando a caldearse dentro del estadio por el maltrato sufrido en Montevideo. Una locura.

