Escándalo por los certificados truchos en la Liga Mendocina: "Todo lo denunciado es falso"
Así lo afirmó el abogado Pablo Cazabán, quien asumió la defensa de un exdirigente, una médica y dos técnicas cardiológicas que están en la mira de la Justicia.
El día de los allanamientos en la Liga Mendocina por el escándalo de los certificados truchos.
ALF PONCE MERCADO / Archivo MDZEl escándalo de los presuntos certificados truchos en la Liga Mendocina de Fútbol (LMF) sumó este miércoles un nuevo capítulo. Recientemente, el abogado Pablo Cazabán asumió la defensa del exdirigente Fabio "Wanda" Alenda, una médica y dos técnicas cardiológicas, todos en la mira de la Justicia, y en charla con MDZ Radio afirmó que todo se trata de una denuncia falsa.
De acuerdo con la presentación judicial que radicó el 13 de junio la cardióloga Marisa Juliana Torre, su sello profesional y firma fueron falsificadas en cientos de estudios de apto físico de jugadores de las divisiones inferiores de equipos que integran la LMF. La denuncia agrega que la supuesta maniobra fraudulenta fue llevada adelante por el Sindicato de Trabajadores Municipales de Maipú (STMM), cuyo secretario general es, justamente, Alenda.
Eso no es todo, la médica especializada en cardiología explicó ante las autoridades judiciales que tomó conocimiento de esa situación a través de su sobrina, la legisladora provincial por Cambia Mendoza Giuliana Díaz, quien también se desempeña como presidenta del Departamento de Fútbol Femenino de la LMF.
Sin embargo, para la defensa de los cuatro apuntados en el expediente, todo se trata de una "denuncia falsa" y apuntó duramente contra Díaz: "Todo lo que han denunciado es falso y lo que se ha dicho públicamente es mentira". En ese sentido, aseguró que el STMM no tiene ningún tipo de vínculo en la Liga Mendocina: "Se contrató de forma personal a Fabio Alenda y se confirmó un expediente interno en el que se incluyeron los currículos de cada una de las personas que iban a estar a cargo de los estudios, incluida la señora Torre".
Por ese motivo, Cazabán entiende que es imposible que la diputada provincial no haya tenido conocimiento de que su tía formaba parte del equipo médico que evaluaba a los jugadores de las inferiores, ya que la contratación fue aprobada por el Consejo Directivo de la Liga Mendocina, el cual también integra Díaz y dirigentes de la mayoría de los clubes de Mendoza.
"Entiendo que acá puede haber mala fe, un interés político dentro de la Liga y también en Maipú", explicó el abogado al ser consultado sobre los motivos por el cual fue radicada la denuncia por parte de Torre.
Asimismo, Cazabán también deslizó que podría existir la posibilidad de que la cardióloga no haya estado al tanto de la maniobra y que la supuesta falsificación o uso de su firma y sello profesional pudo haber sido ejecutada por personas de su entorno.
Pese a eso, el defensor de los cuatro sospechosos que tiene la causa que lidera el fiscal de Delitos No Especializados Juan Manuel Sánchez, aseguró que probará ante la Justicia que sus clientes jamás fraguaron la firma de la médica, mediante documentación, pericias y testimonios.
En tanto, a partir de la preocupación de los padres de los jugadores de las inferiores sobre la salud de sus hijos, frente al escándalo de los certificados, manifestó que "todos los estudios fueron realizados de acuerdo con los protocolos de la ciencia". Es decir que, de acuerdo con versión de Cazabán, los chicos que figuraban como aptos, están habilitados para hacer deporte.
Antes de finalizar la charla con Una de Más, agregó que "si la doctora Torre acredita que esos sellos no le pertenecían y que alguien los utilizó, deberá investigar. Pero mis representados nunca fraguaron ningún sello o ninguna firma".
Por último, al ser consultado sobre un posible conflicto de intereses con respecto a la contratación por parte de la LMF de Fabio Wanda Alenda para la realización de los estudios médicos de los jugadores de inferiores, teniendo en cuenta que en ese momento era dirigente de la institución, el abogado sostuvo que "se trata de una cuestión ética", pero aclaró que "no constituye ningún delito".
Mirá la entrevista completa con Pablo Cazabán en Una de Más
Cómo explotó el escándalo en la Liga Mendocina
Los allanamientos que desarrolló el viernes 27 de junio personal de Investigaciones en la sede de la Liga Mendocina de Fútbol (LMF), en el marco de la investigación por la falsificación de certificados médicos, sacudieron al mundo del fútbol local y generaron una fuerte polémica.
La causa se inició a raíz de la denuncia que radicó la médica cardióloga Torre, quien a través de su sobrina Giuliana Díaz, tomó conocimiento de que su firma y sello profesional estaban siendo falsificados en los estudios de cientos de jugadores federados de todas las categorías inferiores de la Liga Mendocina.
Según la versión de la profesional de la salud, la dirigente advirtió esa irregularidad durante una reunión del Consejo Directivo. En esa conversación, su familiar le dijo que jamás había realizado estudios médicos ni para la Liga Mendocina de Fútbol, ni para el Sindicato de Trabadores Municipales de Maipú (STMM), organismo que figura en la denuncia como contratado para realizar los análisis para los aptos físicos de los jugadores federados del ente máximo del fútbol provincial.
Así las cosas, la cardióloga presentó como prueba una carpeta de Google Drive, que contenía 58 documentos con los aptos físicos de cientos de jugadores de todas las categorías, los cuales contenían la firma falsa de la médica y una copia de su sello profesional, surge de la información a la que accedió MDZ.
Por ese motivo, las medidas judiciales no sólo tuvieron como blanco al edificio de la Liga Mendocina, ubicado en calle Garibaldi 86, sino que también se allanó el STMM y domicilios particulares de las técnicas en prácticas cardiológicas que estaban a cargo de los análisis a los jugadores. Fue en las viviendas de esas empleadas del STMM que se incautó documentación de vital importancia para la causa, ya que tenían en su poder algunos de los certificados truchos. Así, la Justicia estableció que las técnicas eran las encargadas de colocarle la firma y sellos falsos de la denunciante.
Más allá de eso, los detectives buscan establecer quién le daba la orden a las empleadas para que ejecutaran maniobra fraudulenta y quién se benefició económicamente del supuesto ardid.




