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Coudet, talismán, renació desde las cenizas y ya no alcanza con mellizos

Finalizaron los octavos de final. Emotividad y tensión al máximo en prácticamente todos los partidos.


Se completaron los octavos de final del torneo de la Liga Profesional y es necesario hacer una disquisición obligatoria.

El torneo tal como está organizado y lo hemos señalado, es erróneo en la cantidad exagerada de equipos que compiten. El desenlace es apasionante, emocionante e imprevisible. Nada está asegurado.

Los últimos serán los primeros, definimos anteriormente. Unión, octavo, eliminó al primero y mejor de la fase previa; Independiente Rivadavia.

Huracán séptimo y de visitante, dejó en el camino a Boca. Estudiantes, campeón del torneo anterior, afuera.

Sólo tres locales vencieron. Cinco visitantes contentos y a los cuartos. Dos octavos, Unión y Racing, eliminaron a dos primeros, Estudiantes e Independiente Rivadavia.

1) Coudet talismán: ya se puede apelar a ese apelativo. Es muy difícil analizar o explicar desde el punto de vista futbolístico a River. El equipo de las angustias. Salvo un partido, penó en todos los disputados en el torneo, con algunos de nivel muy pobre.

En la Copa Sudamericana, también fue el rey de la angustia y triunfos a última hora e instancia.

Ayer, frente a un San Lorenzo férreo, decidido y que desde los 30´del primer tiempo jugó con 10, avanzó a cuartos de final, luego de empatar en la última jugada del tiempo suplementario y salvar dos match point en la serie de penales.

Santiago Beltrán

Héroes, el joven arquero Beltrán y Juanfer Quintero, con una asistencia, un gol y su penal convertido. Discutió enojado con la tribuna que bramaba con el “que se vayan todos”.

River avanza pese a su juego, incluidos algunos jugadores que aparecen excesivamente frágiles de espíritu y compromiso físico para el tono del torneo local. Su gran columna ha sido el joven arquero Beltrán, eso lo dice todo. La última pelota, que desvió con la punta de sus dedos el juvenil golero, para agregar suspenso, recorrió la línea de gol, para salir por el lado contrario.

El River de las angustias avanza. No se sabe hasta cuando. Si algo no le falta a Coudet es suerte.

2) Rácing, en el final y desde las profundidades: superó al último campeón, que había sido su verdugo en el torneo anterior y de visitante, luego de entrar a los play off por la puerta de atrás.

El equipo de Costas, luchó más que jugó y con el aporte de Santiago Sosa, uno de sus bastiones, alicaído en los últimos tiempos, continúa y puede ser de cuidado.

Estudiantes, favorito por su consistencia y solidez constantes, en este partido eliminatorio no estuvo a la altura.

central vivo2

Ángel Di María, autor de un verdadero golazo ante Independiente.

3) Di María siempre presente y los rojos siguen viviendo de nostalgia s: Angel Di María, jornada a jornada, confirma su jerarquía y hace añorar al mundo futbolero por su ausencia en la selección. Empató el partido con un gol de su sello y acompañado por la jerarquía de un par de compañeros y el impulso de dos juveniles, aplastó al rojo de Avellaneda.

Hace más de 20 años que la parcialidad del diablo de Avellaneda, se sostiene en el recuerdo del Rey de Copas y los extraordinarios Ricardo Bochini y el “Kun” Aguero. Dos generaciones no lo han visto tener éxitos resonantes.

4)El Lobo platense dejó vacío al Vélez de los mellizos: También tuvo este triunfo platense su tinte de épica. Casi todo el segundo tiempo lo disputó con 10 jugadores, con una entrega y encomio notables. “Nacho” Fernández hizo un despliegue físico propio de un joven.

Todos los “triperos” dieron el máximo y el equipo velezano volvió a decepcionar, pese a controlar el balón todo el segundo tiempo. Quedó el equipo de los mellizos más en promesa que en realidad.

El torneo mal organizado de la selección campeona del mundo, avanza en busca de su definición, con la realidad de partidos de alta emotividad, disputados y dejando los jugadores todo lo que tienen.

Con arbitrajes mediocres, VAR presente, quejas, discusiones y aglomeraciones exageradas e indebidas.

Es la realidad de nuestro fútbol de cada día.