Bonacorso, experiencia y fe en FADEP: la última batalla por el sueño del Federal A
FADEP jugará la final por el ascenso al Federal A. Ezequiel Bonacorso destacó el camino recorrido, la experiencia y el crecimiento del club mendocino.
A días de disputar la final por el ascenso al Federal A, Ezequiel Bonacorso habla con la serenidad que solo da el recorrido. Lateral de punta, con pasado en Godoy Cruz, Huracán Las Heras entre otros y varias categorías del fútbol argentino, hoy es una de las voces más experimentadas de FADEP, el equipo mendocino que está a un paso de hacer historia.
“Nos queda una última batalla”, resume Bonacorso, con una mezcla de calma y convicción. “El Regional fue más duro de lo que me habían comentado. Yo no lo había jugado nunca y se me hizo largo, sobre todo porque no dejé de jugar en ningún momento. Ojalá podamos conseguir el logro y subir al Federal A”.
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El camino no fue sencillo. El Regional Amateur se mostró como un torneo áspero, exigente y cargado de ilusiones. “Es una competencia muy dura, porque los clubes se van jerarquizando con el mismo sueño del ascenso. Hay muchos con la misma ambición”, analiza el defensor, que entiende mejor que nadie lo que implica sostener la regularidad en un certamen tan extenso.
La experiencia con FADEP
La experiencia aparece como un valor central en este tramo decisivo. “Tuve la suerte de jugar en casi todas las categorías del fútbol argentino. Viví cosas muy lindas y también las más feas que tiene el fútbol”, cuenta. Desde ese recorrido, Bonacorso no duda en marcar una diferencia: “FADEP no tiene nada que envidiarle a clubes de Primera División”.
Ese concepto no es casual. Detrás del presente deportivo, el lateral destaca el trabajo institucional. “La realidad es que estructuralmente el club ha realizado un trabajo brillante. Cuando a un club le queda chica la Liga, tiene que dar el paso”, afirma, convencido de que este momento es consecuencia de años de planificación.
La semana previa a la final se vive con sensaciones encontradas. “Es la semana más larga de estos cuatro meses”, confiesa. “Tratamos de tomarla con tranquilidad, manejando la ansiedad. Te pone muy contento que pasen estas cosas, y más que sea en FADEP y en un equipo de Mendoza”.
También hay lugar para una reflexión más amplia sobre la carrera del futbolista. “Hoy se ha estirado la vida útil del jugador gracias a la tecnología, la psicología y la nutrición”, señala Bonacorso, consciente de que el profesionalismo atraviesa cada detalle.
Con los pies sobre la tierra y la ilusión intacta, el mensaje final resume el espíritu del grupo: “Vamos a tratar de hacer el partido de nuestra vida”. FADEP está a 90 minutos —o quizás un poco más— de cumplir el sueño. Y Bonacorso, con su historia a cuestas, quiere ser parte del capítulo más importante.

