Así fue la llegada de Independiente Rivadavia al estadio de Instituto: cánticos, banderas y emoción
Los jugadores de Independiente Rivadavia llegaron al estadio escoltados por la Policía cordobesa y contagiados del fervor de los hinchas que coparon las calles.
Así llegó el plantel de Independiente Rivadavia a la cancha de Instituto
@CSIRLos jugadores de Independiente Rivadavia llegaron desde el hotel Quinto Centenario en Mendoza hasta el estadio Juan Domingo Perón de Alta Córdoba escoltados por motos de la Policía de Córdoba. Desde temprano los hinchas los despidieron con el clásico “Dale, dale, dale Leeee, dale, dale Leeee” y acompañaron con banderas, globos y camisetas.
El trayecto se transformó en una fiesta. Dentro del colectivo, los futbolistas cantaron, golpearon el interior del micro al ritmo de las percusiones y compartieron mates entre risas y gestos de emoción. Sebastián Villa y Matías Fernández sobresalieron entonando el coro mientras se acercaban al estadio.
Clima de final: la Lepra arribó entre cánticos y emoción al estadio
Las 7.500 localidades para la final se agotaron con rapidez –incluso hubo hinchas que partieron desde Mendoza sin entradas– y la presencia mendocina se sintió en cada calle del coqueto barrio de Alta Córdoba. La hinchada, a pesar de las demoras en el operativo y los controles, respondió con entrega y colorido.
El clima previo contrastó con la tensión del momento: la final de la Copa Argentina marcaría un hito para el club, que buscaba su primer título en Primera División. En ese marco, la caravana fue más que un traslado: fue una declaración de fe.
La hinchada, el plantel y los colores azulgranas llegaron juntos. Ahora, lo que sigue es salir al campo y dejar todo en la final.