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Los 3 cambios clave que hizo Alpine en el auto de Colapinto para el GP de Mónaco

Alpine ajustó tres piezas del coche de Franco Colapinto para adaptarlo al trazado callejero de Montecarlo, el más técnico del calendario.

Como en cada fecha del calendario de la Fórmula 1, las escuderías presentan modificaciones técnicas específicas para cada circuito. Y en el caso del Gran Premio de Mónaco, un trazado tan particular como demandante, el equipo Alpine no fue la excepción. El auto de Franco Colapinto, el #43, recibió tres cambios clave para adaptarse a las calles de Montecarlo.

El primero fue en la suspensión delantera, donde se ajustó la configuración mecánica para mejorar el ángulo de giro, algo fundamental en un circuito que exige máxima maniobrabilidad por sus curvas cerradas. Se incorporó un nuevo carenado y soportes en la barra de dirección con ese objetivo.

El segundo cambio se dio en el alerón trasero, que ahora tiene más carga aerodinámica. En Mónaco no se necesita tanta velocidad final como en Imola, por ejemplo, sino mayor adherencia. Por eso se eligió un alerón superior más cargado para optimizar el tiempo de vuelta.

El tercer ajuste fue en el beam wing, ese pequeño alerón ubicado entre el difusor y el escape. También se configuró para generar mayor carga aerodinámica, siguiendo el mismo principio: priorizar el agarre en lugar de la velocidad punta.

A la izquierda, el alerón de viga (beam wing) y a la derecha, la suspensión delantera y el alerón trasero.

Además, el coche de Colapinto estrenó una nueva unidad MGU-K, el sistema que recupera energía en frenadas, y un nuevo escape. Ambos componentes tienen límite de uso en la temporada, y el auto que usó antes Jack Doohan ya había consumido varias unidades, por lo que cada recambio cuenta.

Mónaco no perdona errores y exige al máximo la precisión del piloto y la puesta a punto del auto. Con estas modificaciones, Alpine busca darle a Colapinto las mejores herramientas posibles para destacarse en un circuito donde cualquier centímetro cuenta.