Guillermo Barros Schelotto va por dos ex Boca para su Vélez ¿y un actual jugador xeneize?
Luego de quedar eliminado en la fase regular del torneo Apertura, el Vélez de Guillermo Barros Schelotto ya piensa en lo que será la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores. El Fortín, líder del Grupo H junto a Peñarol con 7 unidades, recibirá este miércoles a las 19:00 a San Antonio Bulo Bulo de Bolivia, y en caso de llevarse los tres puntos se asegurará un lugar entre los 16 mejores equipos del certamen continental.
Pensando en el próximo semetre, el Mellizo comenzó a avanzar en lo que será el mercado de pases de invierno. Con la posibilidad de disputar los octavos de final de la Libertadores y el torneo Clausura, el DT armó la lista de los posibles fichajes y en la última horas se dieron a conocer tres nombres de jugadores que podrían arribar a Vélez en junio.
Según informó Germán García Grova, periodista que se especializa en el mercado de pases, Esteban Andrada y Lisandro Magallán, dos exfutbolistas de Boca, están en la órbita del cuerpo técnico del Mellizo. En el caso del defensor de 31 años, el club de Liniers ya abrió conversaciones con él para comenzar a negociar por un posible contrato, ya que quedó libre del Pumas UNAM de México. El Mellizo lo dirigió en el Xeneize durante 2018 y fue parte del plantel que perdió la histórica final de la Copa Libertadores 2018 ante River en Madrid.
Por su parte, el arquero de los Rayados de Monterrey tiene contrato por 2 años, pero su flojo presente en esta temporada podría hacer que la dirigencia del elenco mexicano se siente a escuchar ofertas por él. Incluso, según informó García Grova, un integrante del CT de Guillermo se puso en contacto con Andrada.
Sin embargo, el Guillermo no es el único arquero que tiene en carpeta, ya que también sonó el nombre de Sergio "Chiquito" Romero. El arquero de Boca, que se está recuperando de una lesión ligamentaria, es del gusto del Mellizo y podría negociar con el club de la Ribera para traerlo en junio. Desde su lesión y con la llegada de Marchesín, el exarquero de la Selección argentina fue perdiendo terreno y no vería con malos ojos mudarse a otro club.