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La explicación de Kudelka sobre el encontronazo con el hijo de Gustavo Costas: "No debería ofrecer disculpas porque..."

El DT del Globo celebró con vehemencia el triunfo en el Cilindro y generó la reacción del cuerpo técnico de la Academia. Hubo cruce con Gonzalo Costas y jugadores que intervinieron para calmar los ánimos.
Kudelka festejó la victoria mirando hacia el banco de Racing y casi termina en escándalo. Foto: captura de TV
Kudelka festejó la victoria mirando hacia el banco de Racing y casi termina en escándalo. Foto: captura de TV

Racing sigue en caída libre en el torneo Apertura y su cuarta derrota consecutiva dejó un clima caliente en Avellaneda. Tras el 0-1 ante Huracán, lo más tenso de la noche se vivió una vez finalizado el partido, cuando el DT del Globo, Frank Darío Kudelka, celebró con fuerza frente al banco de suplentes de la Academia, lo que desató un fuerte cruce con Gonzalo Costas, ayudante de campo e hijo del entrenador Gustavo Costas.

Mirá el cruce de Gonzalo Costas con Kudelka

La escena fue clara: mientras el equipo visitante festejaba la victoria, Kudelka se dio vuelta y celebró de cara al banco rival. Esto no cayó nada bien en Racing y Gonzalo Costas se le fue encima al entrenador de Huracán, reclamándole la actitud con una frase contundente: "Hay que aprender a ganar". La respuesta del DT no tardó en llegar: "¿Qué, no se puede festejar?", retrucó, mientras jugadores y asistentes intentaban calmar la situación.

La versión de Kudelka: "No hubo encontronazo"

Más allá de lo sucedido en la cancha, Kudelka intentó minimizar el incidente en conferencia de prensa y hasta ofreció disculpas: "No hubo encontronazo, es más, puedo ofrecer una disculpa pública si creyeron que era para alguno de ellos, pero bajo ningún punto de vista. Es más, no debería ofrecer ninguna disculpa porque no hice nada contra nadie", aseguró.

El entrenador explicó que su festejo fue un desahogo y que no tenía intención de provocar a Racing: "Cuando ganamos cada uno se expresa a su manera. Generalmente me quedo muy callado, pero hoy sentí envalentonarme con el triunfo porque no fue ante cualquier rival. Tal vez alguno se sintió aludido, pero bajo ningún punto de vista. Es más, al muchacho (por Gonzalo Costas) le pedí disculpas. Festejé y hasta creo que tiré un insulto para arriba, pero en forma de desahogo, nada contra nadie. Si después el otro lo toma para sí mismo ya no es problema mío", afirmó.

A pesar de su intento de calmar las aguas, la tensión quedó instalada y en Racing las preocupaciones van más allá de este cruce. La racha negativa genera impaciencia y el próximo partido, nada menos que el clásico de Avellaneda, será clave para revertir el mal momento.