El tenista argentino que reveló su infierno después del mejor año de su carrera: “Convivir con pensamientos suicidas…”
Un sacudón para el mundo del tenis y el argentino en particular, mientras Sebastián Báez busca ser campeón del ATP 250 de Santiago de Chile. Anoche, el nacido en Merlo hace 28 años Federico Agustín Gómez, el 11º mejor tenista albiceleste de la actualidad, publicó en su cuenta de Instagram una emotiva y dramática carta en la que reveló la angustia que vivió la temporada pasada, pese a sus éxitos, y expuso sus pensamientos más hondos.
“Querido tenis...El deporte que me lo ha dado todo y a la vez me ha quitado tantas otras cosas. Siento haber tocado fondo, pero a su vez quiero agarrarme de esta situación para agarrar impulso y empujarme hacia arriba para volver a salir a la superficie”, comenzó su carta quien hace un tiempo se mudó a Miami, Estados Unidos, para probar suerte en el tenis universitario.
Lo cierto es que Gómez, el año pasado, consiguió tres títulos de la categoría Challenger, en Milán, Trieste y Guayaquil, y llegó al puesto 135º del ranking ATP, la mejor posición de su carrera. La que además lo convirtió en la 11º mejor raqueta del país en la actualidad, por encima de otros tenistas más con mayor recorrido en la élite, como Federico Coria (136º), Marco Trungelliti (140º), Pedro Cachín (272º) o Facundo Bagnis (291º).
Sin embargo, Gómez aseguró que su buen nivel tenístico estuvo acompañado de un drama personal. “Los últimos 6 meses han sido de los más duros que me han tocado vivir como ser humano. Convivir con pensamientos de dejar el tenis por completo, de realmente cuestionarse si todo esto realmente vale la pena y hasta incluso en reiteradas ocasiones pensamientos suicidas, de no querer vivir más y dejar este mundo, los cuales se me hace muy difícil expresar”, confesó.
El tenista de 28 años le agradeció a su entorno y aseguró que pretende recuperar la “alegría natural” que es incapaz de encontrar entre tanta angustia. “Espero que después de abrirme un poco (algo que tanto me cuesta) pueda sentirme un poco mejor conmigo mismo y poder vivir un poco más en paz haciendo lo que amo, que es jugar al tenis”.
Y concluyó, entre lágrimas, porque así lo reveló en su carta: “Estoy agradecido de tener la gente que me rodea y que busca sacar lo mejor de mí aunque esto sea una tarea muy difícil. Intentaré volver a tener esa alegría natural que me caracterizaba y, principalmente, volver a sentirme bien conmigo sabiendo que "it's okay not to be okay"”.
