El japonés que está 349º sorprendió en Indian Wells y ¡tomó gaseosa en pleno partido!
Ya se juega el primer Masters 1000 del año, en Indian Wells, y las sorpresas no son pocas: perdieron Alexander Zverev, Casper Ruud y Novak Djokovic y apareció un japonés desconocido que se ha convertido en el gran protagonista del desierto de California. Se llama Yosuke Watanuki, es el 349º del ranking, toma gaseosa en la cancha y eliminó al local Frances Tiafoe para acceder a sus primeros octavos de final en Masters 1000.
Watanuki se perdió gran parte de la temporada pasada por una lesión, pero antes de eso tampoco era un apellido conocido por los hinchas del tenis. Ganó cinco títulos en categoría Future, un Challenger y nunca gravitó a nivel ATP. Hasta esta semana, porque el nacido en Saitama hace 26 años es la gran novedad de Indian Wells.
Llegó al cuadro principal proveniente de la Qualy y en su primer partido venció al checo Tomás Machac, 20º del mundo. Luego, se enfrentó con Frances Tiafoe, uno de los candidatos a animar el torneo. Pero el local, 17º del ranking y semifinalista de Grand Slam, no pudo ante un eléctrico Watanuki, que lo venció 6-4 y 7-6 en 1 hora y 52 minutos.
Watanuki accedió a los octavos de final, donde chocará con Tallon Griekspoor (quien venció al primer preclasificado Alexander Zvrev), y es el tenista de menor ranking en llegar a dicha instancia en este torneo desde que lo logró el alemán Tommy Haas en 2004, cuando estaba en la posición Nº 882.
Gaseosa en un momento crucial
Watanuki protagonizó un divertido momento cuando estaba 4-5 en el segundo set. En dicho cambio de lado, crucial, por cierto, le pidió al umpire Mohamed Lahyani: “¿Tenemos Pepsi?”. Por orden del juez, un alcanzapelotas le fue a buscar una lata de gaseosa y se la dio al nipón, quien, lejos de los típicos hábitos de los atletas, procedió a tomarla. Primero, le pidió permiso a su entrenador Wayne Ferreira y este, entre risas, le dio el visto bueno. Recargado por la gaseosa, el japonés recuperó su mejor nivel y terminó dando vuelta el set, para conseguir el triunfo más resonante de su carrera.
