Una figura del Racing campeón de Sudamericana y Recopa dijo: “Mi ídolo era el Kun Agüero”
Racing sigue demostrando porque es uno de los mejores equipos del continente. El conjunto comandado por Gustavo Costas levantó un nuevo título internacional al vencer a Botafogo por 4-0 en el global en la final de la Recopa Sudamericana. De esta manera, la Academia alzó su quinta estrella internacional y la segunda en cuatro meses, ya que noviembre de 2024 se consagró campeón de la Copa Sudamericana al vencer a Cruzeiro de Brasil en la final.
Este gran presente futbolístico que vive el conjunto de Avellaneda se debe a Gustavo Costas y a todos los futbolistas del plantel, aunque algunos más que otros. Uno de los más destacados en el encuentro de vuelta en Río de Janeiro fue Maximiliano Salas, pieza fundamental en el esquema de Costas. El delantero lleva 10 goles en 59 partidos con la camiseta de Racing, pero se ha vuelto un referente por mucho más que su media goleadora. A raíz de su constante sacrificio y potencia física, junto a Adrián “Maravilla” Martinez se convirtió en protagonista de la delantera más letal del fútbol argentino y una de las mejores de América.
Tras consagrarse campeón de la Recopa, el exfutbolista de Palestino llegó a Buenos Aires para festejar y seguir con los entrenamientos de cara al partido de este lunes ante San Lorenzo. Además, reveló quién fue su referente en la infancia y su respuesta generó mucha sorpresa en todos los fanáticos racinguistas: “Yo siempre dije que mi ídolo era el Kun Agüero. Me identifico con cómo juega él, metiendo, yendo para adelante. Con él me identifico más porque tenemos características parecidas en nuestro juego”, sentenció el delantero de 27 años en diálogo con TyC Sports.
Por otra parte, su llegada a la Academia se dio gracias a Costas, quien lo conoció en Palestino y supo ser el goleador del conjunto chileno. Al ser anunciado como DT, Gustavo lo llamó para que se sume al plantel rápidamente de tal forma que fue el primer refuerzo de la era Costas.
"Confió en mí desde el primer momento, llamó y dijo que me quería. Estas dos Copas se las devuelvo a él. Como DT te da muchas cosas, le llega y convence al jugador. Y eso se ve en la cancha, todos estamos para el equipo y todos nos matamos por él". Y añadió: "No era fácil traer a un jugador que no conocían y que no jugó en Primera. Costas se la jugó y confió en mi. Es el mejor entrenador de mi carrera.