Gimnasia: empate injusto y negativo
"Los partidos no se merecen, se ganan". La frase de un plateista a la salida del Víctor Legrotaglie es tan trillada como cierta. En el fútbol los partidos se adjudican con goles y eso fue lo que le faltó a Gimnasia para cantar victoria ante un mezquino Mitre de Santiago del Estero que encontró en su planteo un negocio redondo. Jugó con un hombre más y le llenó el arco de situaciones pero no pudo marcar más que su rival, y por eso, se va a casa masticando bronca.
El equipo santiagueño, se nota a la legua, que es made in Mario Sciaqua. El míster, que pasó por Godoy Cruz, planteó un partido amontonando defensores y volantes contra el arco de Ledesma y sus dirigidos ejecutaron el plan a la perfección. Se puso en ventaja (sin merecerlo) por un gol out of context de Rosales y defendió con uñas y dientes esa mínima diferencia del marcador en la cancha.
La rápida expulsión de Romero dejó al Lobo con un hombre de más durante casi 70 minutos y esa diferencia a favor en lo numérico también se reflejó en el dominio que ejerció el local: tuvo posesión y generó peligro, aunque lejos de que sean ataques fulminantes. Medrán lo busco con los cambios: Salega y Ciccolini para abrir bien la cancha, Puch de armador más Spetale y Silba de doble nueve pero no tuvo punch en la terminación de las jugadas y cada incursión en ataque terminó diluyéndose en las narices del arquero Ledesma.
Maxi Padilla, de cabeza, cortó la racha de tres encuentros sin goles a favor y ese empujón anímico, con 20 minutos todavía por jugar, parecía ser clave aunque no fue así. El Lobo fue un monólogo de tenencia y juego por las bandas pero sin gozar de la efectividad precisa para terminar las jugadas con situaciones claras de peligro. Generó volumen pero le falto eficacia en las finalizaciones, y así, dilapidó cada avance hacia el arco rival.
El párrafo aparte es por el penal que fue y no le dieron, una jugada que podría haber cambiado tranquilamente el desarrollo del partido. Pero al margen de esa injusticia por error arbitral, en el conteo de llegadas claras al Lobo no le sobraron las situaciones netas de peligro.
La igualdad es negativa, y en esto coincidieron todos los protagonistas. Si bien sumar siempre viene bien, el contexto y las formas del partido dejaron conforme a Mitre y con bronca a Gimnasia. Por eso lo de adverso, sabiendo que una victoria lo depositaba en la cima compartida junto a Nueva Chicago.
Ahora será momento de cambiar rápido el chip porque se avecinan tres encuentros más que chivos, los primeros dos en condición de visitante: viajará a Salta para medirse con Gimnasia y Tiro, irá al Omar Higinio Sperdutti para el duelo mendocino ante Deportivo Maipú y cerrará contra el puntero Nueva Chicago, un trio de encuentros que pueden marcar un quiebre en la recta final de la temporada.
