Boca, sin rumbo alguno: renunció el entrenador Diego Martínez
Boca Juniors se acostumbró a perder. Y Diego Martínez dejó de ser el entrenador del equipo que deambula por la mitad de la tabla de la Liga Profesional. Juan Román Riquelme bajó al vestuario tras la durísima derrota ante Belgrano de Córdoba, que de no ser por Leandro Brey hubiese sido una goleada histórica. Es el quinto entrenador que termina su trabajo en Boca desde que Román maneja el fútbol profesional y el séptimo periodo que finaliza si se cuentan los dos interinatos de Herrón.
El entrenador tuvo una seguidilla de tres partidos consecutivos perdiendo, dos de ellos fueron los clásicos ante Racing y River, además de la eliminación de la Copa Sudamericana en los octavos de final ante Cruzeiro, que lo dejó en la cuerda floja y tenía los días contados.
Diego Martínez dirigió en 45 partidos, ganó 20, empató 15 y perdió 10, con una efectividad del 55% y dejó al equipo eliminado de la Copa Sudamericana en octavos de final, 12º en la Liga y en cuartos de final de la Copa Argentina.
Martínez enfrentó varios desafíos desde el inicio de su ciclo. La primera gran desilusión fue ante Estudiantes de La Plata, donde Boca cayó en semifinales por penales tras la expulsión del defensor Cristian Lema, perdiendo la chance de clasificarse a la Libertadores 2025. A esto se sumó la eliminación de la Copa Sudamericana, donde errores administrativos dejaron al equipo sin refuerzos clave para el repechaje ante Independiente del Valle.
El golpe final llegó con la derrota en Córdoba. Martínez, que ya venía cuestionado por las flojas actuaciones ante Racing y River, no logró encontrar respuestas en un equipo que se mostró frágil defensivamente y sin reacción. El consejo de fútbol decidió bancar al técnico que se veía con fuerzas, pero aun así iban a esperar el día a día del mismo con los jugadores y con los resultados próximos. Pero el equipo volvió a mostrarse sin rumbo y los errores individuales, la falta de cohesión y un rendimiento muy lejos de las expectativas terminaron por quebrar la relación entre el técnico y el plantel, dejando en evidencia que la derrota fue el punto de quiebre para Martínez.
Con esta renuncia, Boca inicia la búsqueda de un nuevo entrenador en medio de una crisis futbolística y anímica.
El equipo se encuentra duodécimo en la Liga Profesional y en carrera en la Copa Argentina, donde enfrentará a Gimnasia de La Plata en los cuartos de final y buscará enderezar el rumbo y aspirar a la clasificación a la Libertadores del próximo año. La dirigencia deberá tomar decisiones clave en los próximos días para revertir un presente muy complicado, donde los hinchas ponen a Juan Román Riquelme como principal responsable.
