Para Castrilli hubo penal de Armani a Milton Giménez en el gol anulado a Boca: el motivo
La jugada que definió el Superclásico entre Boca y River fue el gol de Manuel Lanzini. Sin embargo, de la que más se habló y se hablará a lo largo de la semana se produjo en el séptimo minuto de adición. En ese momento, Milton Giménez interceptó un centro de Lautaro Blanco, pero la pelota luego le pegó en la cabeza, en la mano y finalmente en la espalda: el último toque antes de que la pelota ingrese dentro del arco.
En el medio, Franco Armani le cometió falta al delantero, quien producto de ella se cayó e involuntariamente metió la pelota con la espalda. Esa falta fue posterior a que la pelota toque en la mano de Giménez y aún así motivó una de las grandes polémicas, que no se tenían muy en cuenta hasta el momento.
La jugada de la polémica
Al menos, hasta que Javier Castrilli, el reconocido exárbitro, analizó la jugada y dejó un posteo llamativo, por la hipótesis sobre la resolución que debería haber tomado el árbitro Ramírez, en este caso en favor de Boca. "Giménez tuvo intención de la mano… obvio que no… vale el gol, no porque nunca se puede convertir con la mano. Pero al no ser intencional se sanciona eso en la mitad de cancha. No. Entonces fue penal de Armani", señaló.
Castrilli se basa en el detalle reglamentario que prohíbe que se anote un gol con la mano o inmediatamente después de que dé en la mano. Además, en el hecho de que no todas las manos son sancionables. El reglamento asegura: "No todos los contactos del balón con la mano o el brazo constituyen infracción. Cometerá infracción el jugador que toque el balón de manera voluntaria con la mano o el brazo, que toque el balón con la mano o el brazo cuando la mano o el brazo se posicionen de manera antinatural y consigan que el cuerpo ocupe más espacio, y que marque un gol en la portería adversaria directamente con la mano o el brazo o inmediatamente después de que el balón le toque en la mano o el brazo".
De esta manera, la postura del exárbitro sugiere que si la mano es accidental y no es sancionable, la única forma de sancionarla es si inmediatamente después la falta termina en gol. Y como el árbitro considera que Armani comete una infracción en el medio antes de que Giménez anote, se elimina la sancionabilidad de la mano.
Por ende, la conclusión de Castrilli es que el gol no debería haber sido convalidado, pero tampoco se debería haber sancionado infracción por mano. Por ende, lo que correspondía era revisar la posible infracción de Armani y en ese caso cobrar penal para Boca. Nada de eso pasó y el Superclásico se lo terminó llevando River.

