Los Pumas buscan ante Sudáfrica lo que solo dos selecciones lograron en la historia
Los Pumas enfrentarán a los Springboks por la 5º y anteúltima fecha del Rugby Championship 2024 en el Madre de Ciudades de Santiago del Estero. Los bicampeones del mundo en 2019 y 2023 son los claros favoritos, pero trajeron a la calurosa provincia un equipo alternativo y en ello residen las esperanzas de los argentinos. Siete de sus figuras descansan en Sudáfrica, mientras Los Pumas buscan algo inédito para ellos y que solo dos naciones lograron a lo largo de la historia rugbística: vencer a las tres potencias del sur en un mismo año calendario.
Sudáfrica lidera el Rugby Championship con 18 puntos y Argentina es escolta con 10, luego de dos triunfos y dos derrotas. A falta de dos fechas (ambas ante los africanos) pensar en el título resulta una utopía para Los Pumas, pero tienen por delante una posibilidad sin precedentes. Jamás vencieron a Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica en el mismo año y en este certamen ya se impusieron a los dos primeros: 38-30 a los All Blacks en Wellington y 67-27, en una histórica goleada en el Cementerio de los Elefantes de Santa Fe, a los Wallabies. Sudáfrica está un escalón por encima y lo dejó en evidencia al vencer a Nueva Zelanda en ambos cruces, por lo que el siguiente desafío es el de mayor complejidad hasta ahora. Tal es la dificultad, que solo Inglaterra e Irlanda pueden jactarse de haber conseguido algo similar.
Los Pumas acumulan 11 victorias en 12 años en el Rugby Championship y jamás consiguieron tres en la misma edición. Tienen dos chances por delante para alcanzar la hazaña, pero la última fecha en Nelspruit, con una Sudáfrica plagada de estrellas, parece a priori un escollo imposible de sortear. Por eso, el encuentro del sábado en Santiago del Estero se presenta como la gran oportunidad. Inglaterra fue la primera nación que se dio el gusto de imponerse a las tres grandes potencias del hemisferio sur en un mismo año; y lo hizo dos veces. En 2002, el equipo de Jonny Wilkinson y compañía barrió a Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica en la ventana de noviembre. Y, al año siguiente, repitió la proeza en el Mundial que lo tendría como campeón: le ganó a Nueva Zelanda en un amistoso preparatorio, a Sudáfrica en la fase de grupos y a los Wallabies una épica final, resuelta por un drop su legendario apertura.
En 2016, Irlanda se dio un lujazo: venció como visitante y durante la ventana de julio a Sudáfrica, luego en Chicago a los hombres de negro (fue el primer triunfo de su historia ante Nueva Zelanda) y por último a Australia como local, en noviembre. Como si fuese insuficiente, la epopeya se repitió seis años después. En 2022, el Trébol batió a Nueva Zelanda en junio (dos veces) y a Sudáfrica y Australia en noviembre. Aquel equipo construyó un invicto de 17 partidos que acabó justamente con una derrota ante los All Blacks en los cuartos de final del Mundial de Francia 2023. Fuera de Inglaterra e Irlanda, nadie consiguió lo que Los Pumas buscarán el sábado. El caso de Francia tiene sus matices: no lo hizo en el mismo año, pero sí venció a los tres en un lapso de 365 días. Y en dos oportunidades: entre julio de 1993 y julio de 1994, y de noviembre del 2000 a noviembre del 2001.
Argentina ya pulverizó registros de sobra en lo que va del torneo. Superó su récord de puntos en una edición del Rugby Championship (10), el de tantos en un mismo encuentro (67), igualó su cantidad de victorias (2) y, a falta de dos duelos, está cerca de superar su estadística de tries (18) y puntos anotados en una edición (151). Pero van por más. Por lo que alguna vez pareció cerca. En 2018, Los Pumas superaron a los Springboks y los Wallabies, pero sucumbieron las dos veces ante Nueva Zelanda. En el Championship de 2022, aunque pudieron con los de negro, y con Australia otra vez, fue Sudáfrica el que los amargó de la gran hazaña: los derrotó 36-20 y 38-31. Ser campeones del Rugby Championship por primera vez aún parece lejano. Pero la zanahoria que persiguen Los Pumas es lo suficientemente atractiva y, de alcanzarla, podrían consolidar un 2024 de ensueño. Sería, indiscutidamente, el mejor año de su historia.

