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Milito quiere sumarse a la lista: cómo les fue a los ídolos que se convirtieron en presidente

Diego Milito anunció su candidatura en Racing y pretende sumarse a una lista que incluye íconos como Luis Artime y Juan Sebastián Verón. Passarella y Babington, los dos que dañaron su estampa.
Juan Román Riquelme, presidente de Boca, y Juan Sebastián Verón, expresidente y actual vice de Estudiantes. Foto: archivo
Juan Román Riquelme, presidente de Boca, y Juan Sebastián Verón, expresidente y actual vice de Estudiantes. Foto: archivo

El mundo racinguista se vio sacudido cuando el jueves al mediodía Diego Milito, ídolo de la institución y dos veces campeón con la Academia, anunció que se postularía como candidato a presidente del club en las elecciones de diciembre próximo. “Quiero dejar algo bien claro: Racing es mi casa y no un trampolín para llegar a ningún otro lado. No vengo a hacer política partidaria de ningún tipo. Me presento porque tengo el sueño, como todos ustedes, de llevar a Racing a lo más alto a nivel mundial, donde alguna vez supimos estar”, lanzó quien intentará hacerse del lugar que desde 2014 ocupa Victor Blanco. No sería el primer gran ídolo en presidir el club que lo ama. Los casos más recordados, de las fatídicas gestiones de Carlos Babington y Daniel Alberto Passarella al impacto de Juan Sebastián Verón.

Carlos Babington en Huracán

Jugó 305 partidos y convirtió 136 goles entre 1969 y 1982 con la camiseta de Huracán. Fue sin ninguna duda uno de sus grandes ídolos del club y un mediocampista ofensivo más que influyente en el equipo de César Luis Menotti que fue campeón en 1973 y se erigió como uno de los mejores de la historia del fútbol argentino. E incluso más tarde supo ser entrenador del Globo, aunque con suertes dispares. Pero la figura de Carlos Babington cambió totalmente en este siglo para el hincha quemero, luego de su presidencia. Babington fue electo en 2006 y estuvo en el cargo hasta 2011. Durante su gestión, logró devolver el equipo a la Primera División y en 2009, gracias al nivel de aquel equipo dirigido por Ángel Cappa, fue reelecto.

Ángel Cappa DT y Babington presidente, el Huracán de 2009.

Pero, como contraparte, tuvo grandes problemas financieros que le generaron deudas a Huracán que no pudieron ser saldadas incluso muchos años después. Varios jugadores, como César Montiglio, se fugaron quejándose por no recibir sus correspondientes salarios y el club solo contrato futbolistas a préstamo dadas las cuentas en rojo. Babington dejó la presidencia después de cinco años y el club, más tarde, le prohibió el acceso al estadio, evidenciando que lo bajaba del pedestal. Los dirigentes que lo sucedieron lo acusaron de acumular un pasivo de más de 90 millones de pesos durante su gestión, pero Babington se declara inocente. “Yo estoy seguro de que dejé al club con muchas menos deudas que cuando lo agarré. Tengo la conciencia tranquila y confío en mi absolución cuando llegue el juicio”, se defendió alguna vez. Sin embargo, respecto de su idolatría, ya no hay vuelta atrás.

Daniel Alberto Passarella en River

Tiene sus matices, pero el caso puede juzgarse similar. Daniel Alberto Passarella fue una de las más grandes glorias de River y jugó más de 300 partidos a lo largo de 15 años. Pero más allá de haber alzado siete trofeos o haber portado la cinta de capitán, el único bicampeón mundial argentino dilapidó su reputación durante su presidencia y vivió algo parecido a lo de Babington en Huracán (incluso también fue entrenador del club). En 2009, Passarella se impuso en las elecciones riverplatenses solo por 6 votos (5298 a 5292), curiosamente, sobre Rodolfo D'Onofrio, quien asumiría cuatro años después. Su gestión quedó, por supuesto, marcada por el descenso de River en junio del 2011, un fracaso deportivo del que la dirigencia jamás se despegará. Pero, además, por fraudes, deudas y déficits financieros que destruyeron la economía del club. En 2013, el Káiser ni siquiera se presentó para ser reelecto dada su deteriorada imagen pública y desde entonces su lugar de ídolo cambió rotundamente. 

Jugador, entrenador y presidente: Passarella ocupó todos los roles en River. (Foto: archivo)

Juan Sebastián Verón en Estudiantes

Muy distinto es el caso de la Brujita. Juan Sebastián Verón es uno de los grandes nombres en la historia de Estudiantes de la Plata y con eso colaboran la Copa Libertadores de 2009, los 282 partidos jugados y los dos títulos locales. El hijo de otra figura como Juan Ramón Verón, solo un semestre después de retirarse del fútbol, decidió postularse como candidato a presidente del club que ama. Y ganó con el 75% de los votos. Desde ese 2014, es parte de la dirigencia del Pincha (entre 2020 y 2023 fue vice, y desde abril de este año es nuevamente presidente) y en su gestión se destacan algunos hitos, además de políticas que han impactado. La creación de un nuevo estadio es el que más lo enorgullece, al igual que la decisión de obligar a los jugadores a continuar sus estudios y de las políticas de género. Desde 2014 hasta acá, Verón y Estudiantes han ganado una Copa Argentina y una Copa de la Liga.

Una vida ligada al Pincha: Verón preside Estudiantes desde 2014. (Foto: archivo)

Juan Román Riquelme en Boca

En diciembre de 2019, el máximo ídolo de la historia de Boca puso fin a un largo período macrista y se convirtió en vicepresidente de la institución, avalado por lo hecho como futbolista: 206 partidos en la Bombonera (récord), 3 Copa Libertadores, una Intercontinental y parte de la época más exitosa de la historia, entre otros méritos. En la fórmula secundaba a Jorge Amor Ameal, aunque la influencia del 10 sería notoria y también presidiría el Consejo de Fútbol. Entre 2019 y 2023, la gestión de Riquelme se caracterizó por ser austera y oportunista y evitar fichajes onerosos. Incorporó figuras de renombre como Sergio Romero, Marcos Rojo, Edinson Cavani, pero todos siendo agentes libres. A nivel deportivo, promovió a los juveniles y apostó por “Boca Predio”, aunque no se le dieron en el plano internacional los resultados que por momentos sí obtuvo en el doméstico. Ganó seis títulos con tres entrenadores diferentes y revalidó su gestión en diciembre de 2023, cuando se postuló como candidato a presidente invirtiendo roles con Ameal y fue votado por más del 65% de los socios. Seguirá, al menos, hasta 2027.

En 2023, Riquelme le sacó más de 14.000 votos a la fórmula Ibarra-Macri. (Foto: archivo)

Luis Fabián Artime en Belgrano

Hijo de Luis Artime, ícono del fútbol argentino en la década del 60, Luis Fabián es uno de los máximos ídolos en la historia de Belgrano de Córdoba. Es, de hecho, el jugador con más partidos y más goles en la institución y una tribuna del estadio Mario Alberto Kémpes lleva su nombre, a raíz de una iniciativa que propuso bautizar cada una de la cuatro con el nombre de un ídolo de cada equipo de Córdoba (Belgrano, Instituto, Talleres y Racing). Logró el ascenso como jugador en 1998 y jugó en el Pirata hasta 2005. En 2021, con más de 5.000 votos, fue electo presidente del club y al año siguiente volvió a ser parte de un ascenso a la Primera División, esta vez como dirigente. Artime ganó la reelección en abril de este año y presidirá Belgrano, al menos, hasta 2027. Compartirá la lista de “ídolos presidentes” del fútbol argentino con Riquelme, Verón y… ¿Diego Milito?