El gol de Platense agudiza el karma que hunde a Independiente en el descenso
El partido recién arranca. El reloj marca 9 minutos de una incipiente primera etapa. El centro de la derecha del ataque de Platense cae en la cabeza de Mateo Pellegrino, que conecta el puente aéreo directo a las piolas del arco de un Ezequiel Centurión que se estira pero su volada es en vano. Lo gana el Calamar, lo sufre Independiente Rivadavia.
El camino del tanto rival es otra vez el mismo. El juego por arriba es el gran karma que tiene este equipo de Martín Cicotello, un problema que lo persigue y no lo deja en paz. Las cifras hablan por sí solas: con este grito del flaco ex Banfield, a la Lepra le hicieron ocho tantos en la Liga Profesional, de los cuales 7 fueron por esa vía.
El gol de Pellegrino
Ignacio Pussetto (Huracán fecha 5), Gianluca Ferrari por duplicado (Atlético de Tucumán fecha 9), Cristian Medina (Boca Juniors fecha 10), Barticciotto y Rodríguez (Talleres de Córdoba fecha 11) más el mencionado de Pellegrino en la actual jornada son todos los gritos que sufrió por la azotea de su defensa el Azul. El único que escapa de esa forma fue el gol de Unión de Santa Fe, que le marcó de penal.
Cicotello perdió a Tomás Palacios, su jugador más alto (196 cm). Desde su salida, a la Lepra le anotaron seis goles, todos de cabeza. El DT metió mano en pleno partido y sacó a Iván Villalba, de lo mejor en lo que va del certamen, para armar por primera vez línea de cuatro defensores, abandonando su fetiche esquema con 5 atrás.

