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Sarcasmo y abucheos: ¿qué pasa entre Djokovic y el público de Wimbledon?

El serbio, 2º del mundo, se cruzó con los fanáticos luego de su victoria ante Holger Rune e insistió en conferencia de prensa. Una hostilidad llamativa para con quien fue 7 veces campeón en Londres.
Djokovic y Wimbledon, una relación particular pese a los siete trofeos. Foto: @DjokerNole
Djokovic y Wimbledon, una relación particular pese a los siete trofeos. Foto: @DjokerNole

Novak Djokovic disipó las dudas que podían existir alrededor de su lesión en la rodilla derecha. Hace cinco semanas fue operado de los meniscos y su participación en Wimbledon parecía una utopía. Hoy, está a un solo partido de meterse en una nueva final del Abierto Británico, mostrando una solidez que no se le vio tanto en este 2024. Sin embargo, no todo es alegría para el serbio en Londres. Se cruzó con los fanáticos durante su último partido, ante Holger Rune, los “burló” luego de la victoria y no se arrepintió en conferencia de prensa. ¿Por qué existe un vínculo tan ríspido entre ambos?

En los octavos de final del tercer Grand Slam de la temporada, Djokovic vapuleó a quien, hasta el momento, fue sin dudas su rival más complejo en lo que va del certamen. Chocó con el joven danés Holger Rune, que actualmente está 15º del mundo, pero supo ser 6º, y demostró un nivel que no se le había visto en el torneo (ni en el año). Fue 6-3, 6-4 y 6-2, dominando todas las facetas del juego y sin que el resultado se pusiera en riesgo. De hecho, el balcánico venía de ceder sets en sus anteriores partidos, ante Alexei Popyrin y Jacob Fearnley, respectivamente, por lo que se preveía un score más cerrado. Pero borró de la cancha a Rune y se llevó el triunfo en sets corridos. Pese a su gran tenis y a la abultada victoria en dos horas, el número 2 del mundo se cruzó en más de una ocasión con los fanáticos que, afirmaría Nole luego, lo abucheaban.

El serbio mostró frente a Rune su mejor nivel de la temporada. (Foto: @DjokerNole)

Durante el segundo set, comenzaron los típicos gritos que el público entona cuando quiere alentar al danés. “Ruuuuuuune”, pronunciaban, extendido la “u” al punto de asemejarse con un abucheo. Djokovic lo notó y no le gustó. Cuando se adueñó del segundo parcial tras un largo drive del propio Rune, miró seriamente a las tribunas e imitó, irónicamente, su sonido. Y durante el tercer y último set, también se mostró enfadado con el repetitivo grito. Por eso, cuando tomó el micrófono una vez concretada la clasificación a sus 15º cuartos de final en el All England, decidió darle un mensaje a los espectadores.  “A todos los aficionados que han mostrado respeto esta noche, se los agradezco desde lo más profundo de mi corazón, lo valoro de verdad. A los que han optado por faltar al respeto al jugador, en este caso, yo, espero que tengan una bueeeeeeeena noche”, lanzó, sarcástico, extendiendo la “u” (por la similitud entre el adjetivo en inglés “good” y “Rune”).

El entrevistador le hizo saber que el público había querido mostrarle su apoyo a Holger Rune y que no pretendían faltarle el respeto a él. Pero Djokovic redobló: “No lo acepto. No. Sé que estaban animando a Rune, pero esa es una excusa para abuchear también. Escucha, he estado en el tour durante más de 20 años, así que créeme, conozco todos los trucos. Sé cómo funciona. Está bien, está bien. Me concentro en las personas respetuosas, que tienen respeto, que pagaron la entrada para venir a ver esta noche, que aman el tenis y aprecian a los jugadores y el esfuerzo que ponen aquí. He jugado en un ambiente mucho más hostil, créanme. Ustedes no pueden tocarme”, dijo el serbio, que oyó cómo los aplausos se entremezclaban con abucheos en la Cancha Central del All England.

Es cierto que no es la primera vez que el público corea el apellido de Rune de esa forma. Y el propio danés recordó luego del partido que ya había sucedido en duelos frente a Djokovic, incluso en el primero entre ambos, en el US Open 2021. Pero el serbio no lo vio con la misma inocencia. En la rueda de prensa posterior, no se echó atrás y volvió a referirse a lo sucedido en el césped londinense: “No sé lo que Wimbledon puede hacer sobre esto. La gente ha pagado las entradas. Tienen su derecho a estar ahí y a apoyar lo que quieran. El juez de silla puede tomar parte en determinados momentos y tranquilizarlos, pero no hay mucho más que se pueda hacer. No vas a echar a una parte de la grada. Es lo que hay, es parte del deporte (...) Es completamente aceptable que apoyen a quien quieran, pero si cruzan la línea, respondo”, insistió.

7 títulos no parecen alcanzar

Wimbledon es desde hace años, para muchos fanáticos del tenis, “el jardín de Roger Federer”. El suizo es quien más veces salió campeón (8) y supera por un título a Novak Djokovic (7) y Pete Sampras (7). Y es para ellos, por estilo, estética e imagen, quien mejor refleja la idiosincrasia del Abierto Británico. Cuánto puede influir la devoción por Federer en el hostigamiento a Djokovic, es una apreciación personal. Pero es innegable que prácticamente nunca una hinchada de un torneo de tenis tuvo una relación tan tensa con quien ha sido multicampeón allí. El vínculo entre Djokovic y el público londinense, con sus rispideces, declaraciones cruzadas, gestos y abucheos es impropio para un heptacampeón. ¿Es “culpa” de Federer? Difícil asegurarlo. Tal vez Djokovic sepa que, aunque alguna vez supere al suizo como el tenista con más coronas… difícilmente lo acepten como rey.

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Por lo pronto, el serbio no jugó su partido de cuartos de final frente a Álex de Miñaur porque el australiano sufrió una lesión en su cadera; por lo que Djokovic avanzó directamente a las semifinales de Wimbledon (por 13º ocasión). Allí se medirá, el próximo viernes, con Lorenzo Musetti, que viene de vencer a Taylor Fritz por 3-6, 7-6, 6-2, 3-6 y 6-1. El italiano lo venció en uno de los seis enfrentamientos entre ambos y lo llevó hasta un quinto set en su último cruce, en la tercera ronda de Roland Garros. Habrá que esperar al viernes, entonces, para ver el termómetro del estadio. Para ver si las declaraciones del serbio enfurecieron o ablandaron al público británico. Para ver si una hipotética 97º victoria en Wimbledon (Federer tiene 105; récord) podrá hacer, finalmente, que Londres apruebe el dominio de Novak Djokovic.