Qué tenistas serán parte de la nueva era que se abre con la llegada de Sinner al número 1 del mundo
Jannik Sinner no se había enterado aún, pero mientras gestaba su victoria frente al búlgaro Grigor Dimitrov (10º), en los cuartos de final de Roland Garros, ya se había convertido en el nuevo número 1 del ranking ATP. El 29º desde 1973, cuando se inauguró el sistema de puntuación que actualmente rige. Es que, paralelamente, Novak Djokovic anunció que no jugaría su correspondiente partido de cuartos de final frente a Casper Ruud (7º) por problemas en los meniscos de su rodilla, por lo que perdería los puntos necesarios para bajar de escalafón. El serbio sufrió una lesión durante su encuentro frente a Francisco Cerúndolo, aunque pese a su dolencia pudo vencer al argentino en el quinto set. Así, el 24 veces ganador de Grand Slam abandona el cetro que ostentaba desde septiembre de 2023. Junto a Carlos Alcaraz, Sinner consiguió lo que muchas estrellas no pudieron en las últimas dos décadas. El dominio del Big 3 superó todos los límites.
Luego de que venciera por 6-2, 6-4 y 7-6 a Dimitrov, el ex jugador francés Fabrice Santoro entrevistó a Sinner, como suele ocurrir en la Philippe Chatrier después de cada partido. Pero fue esa una conversación especial e inolvidable para el de San Candido. Santoro le aseguró que no podía dejarlo “sin decirle una cosa” y le confesó (porque Sinner estaba jugando el tercer set cuando Djokovic anunció que se retiraba del torneo) que desde el próximo lunes se convertiría indefectiblemente en el primer número 1 nacido en Italia en toda la historia. Sinner recibió una enorme ovación y se emocionó, aunque tímidamente, fiel a su bajo perfil, mientras canalizaba la noticia. “Qué puedo decir. Primero, es el sueño de todo jugador convertirse en el número 1. Después, ver a Novak retirarse es decepcionante para todos. Así que le deseo una pronta recuperación. Trato de no pensar mucho en eso, porque este es un torneo en el que suelo luchar mucho, especialmente en los últimos dos años. Así que estoy feliz de estar en semifinales y voy a disfrutarlo y tratar de jugar mi mejor tenis”, declaró el tenista de 22 años antes de agradecer a su familia, equipo y fanáticos.
Novak Djokovic defendía 2.000 puntos en París como consecuencia de haber alzado el trofeo en 2023. Sinner, a su vez, solo 45 por haber perdido en la segunda ronda. El serbio, entonces, perderá 1.640 (los 2.000 menos los 360 que consiguió por llegar a cuartos de final) y Jannik Sinner cosechará, de mínima, 675 por alcanzar las semifinales. Lo que significa que desde el lunes 10 de junio, el italiano aparecerá en la cima del ranking ATP con 9.445 puntos o más, dependiendo hasta donde llegue en Roland Garros, y Djokovic tendrá 8.320. Así, el último campeón del Australian Open se convertirá en el 29º líder del ranking en toda la historia y en el 4º por fuera del Big 3 en los últimos 20 años.
Alcaraz, Sinner y una nueva era
Entre agosto de 1973, cuando se inauguró el ranking ATP, y febrero de 2004, pasaron por el primer puesto 22 tenistas. Lo indica que, en promedio, cada jugador estuvo aproximadamente 16 meses en la cima del ranking; menos de un año y medio. Desde 2004 hasta 2022, el primer lugar solamente fue ocupado por Novak Djokovic, Rafael Nadal, Roger Federer y Andy Murray, que estuvo allí durante 41 semanas. Es decir que, en promedio, cada uno fue Nº1 durante cuatro años y medio. Esta estadística, que grafica el dominio sin precedentes del Big 3 (y que agranda la figura de Murray), aunque a muchos fanáticos les duela, parece quedar cada vez más lejos. En los últimos dos años, a raíz del retiro de Federer, las lesiones de Nadal y la soledad de Djokovic como representante del Big 3, volvió a abrirse un espacio que parecía blindado desde hace décadas. Daniil Medvedev fue el primero en llegar al Nº1 (en febrero de 2022) desde Murray y los dos que lo siguieron representan un cambio generacional cada vez más difícil de negar y se llaman Carlos Alcaraz y Jannik Sinner.
El español y el italiano continúan rompiendo barreras que en los últimos años no pudieron quebrar los mejores. Alexander Zverev, David Ferrer, Stanislas Wawrinka, Juan Martín del Potro, Dominic Thiem, Stefanos Tsistsipas son solo algunos de los jugadores que jamás pudieron alcanzar el Nº1 pese a muchos e importantes títulos. Alcaraz lo hizo a los 19 años y Sinner, a los 22. Además del primer puesto, el otro sueño de todo tenista es ganar un Grand Slam. Muchos han acumulado frustraciones durante años en este tema a causa del dominio de Djokovic, Nadal y Federer. Y otros tampoco han podido conseguir uno en las últimas temporadas, a pesar de que ellos estuvieran en el ocaso de sus carreras. Nuevamente, Sinner y Alcaraz (que ya tiene dos) pueden jactarse de ser parte de un grupo privilegiado de ganadores de Grand Slam, más allá de su corta edad. Un grupo que incluye solamente a nueve tenistas en los últimos 19 años. Para dimensionar, en los anteriores 19 (es decir, desde 1986 hasta 2005) hubo 27 campeones de torneos grandes.
El número 1 era el premio que le faltaba a Jannik Sinner para coronar la mejor temporada de su vida, en la que fue campeón en Australia, Rotterdam y Miami. Y tiene una gran carga simbólica: los dos estandartes de la nueva generación ya han logrado, antes de cumplir 23 años, lo que solo otros 27 en toda la historia habían conseguido. ¿Se repartirán entre ellos la cima del ranking como hizo el Big 3 durante 20 años? Varios jóvenes tenistas esperaban ansiosos el ocaso de los tres mejores de la historia para poder competir por los grandes logros, pero parece realmente haber surgido una nueva primacía. Sinner y Alcaraz están un escalón por encima del resto a nivel técnico y mental y el mundo del tenis “teme” que nazca una nueva hegemonía. ¿Quién podría entrometerse? Daniil Medevedev y Alexander Zverev, 4º y 5º del mundo, respectivamente, parecen ser los más capaces y experimentados. Holger Rune y Ben Shelton, los jóvenes que podrían pronto llevar su tenis a un nuevo nivel. Pero son todas meras hipótesis. La única realidad concreta, objetiva e innegable es que Jannik Sinner será el mejor tenista del mundo desde el próximo lunes. Que Carlos Alcaraz y él han conseguido en un puñado de temporadas lo que decenas de figuras nunca pudieron. Y que, desde hoy, ya no hay más incertidumbre: empieza otra era.

