Con polémica y sin el N° 2 del mundo, se confirmaron los tenistas para los Juegos Olímpicos
Se preveía y se confirmó: la delegación argentina tendrá entre sus ausentes a un tenista de élite. Este martes, en conferencia de prensa, Guillermo Coria y Mercedes Paz, capitanes de los equipos de tenis masculino y femenino, respectivamente, anunciaron de forma oficial los 8 apellidos que competirán por medallas en los Juegos Olímpicos de París 2024 entre el 26 de julio y el 11 de agosto. Serán seis por el lado de los varones y dos en el cuadro femenino. Horacio Zeballos, actual Nº2 del ranking ATP en dobles, no está entre los convocados.
Por el lado del singles, viajarán las cuatro raquetas mejor rankeadas. Serán encabezados por Sebastián Báez, actual 18º del mundo, que este año fue campeón en el ATP 250 de Río de Janeiro y alcanzó la final en Santiago de Chile. También irá Francisco Cerúndolo (27º), el bonaerense de 25 años que si bien no tuvo un 2024 del todo regular estuvo a un puñado de puntos de vencer al número 1 del mundo, Novak Djokovic, en los octavos de final del último Roland Garros. El tercer argentino será el platense Tomás Martín Etcheverry, 31º, que junto a Báez y Cerúndolo viene fluctuando el Top 50 del ranking ATP desde hace tiempo. Alcanzó una final en Lyon y una semifinal en el ATP 500 de Barcelona y con 24 años se encumbra como parte del futuro del tenis argentino.
La “sorpresa”, aunque se sabía que iría a París, la dio Mariano Navone, el tenista que actualmente ocupa el 32º puesto del ranking y que en este 2024 mostró un ascenso meteórico y un nivel de tenis imprevisto. No había ganado partidos ATP antes de febrero, y en lo que va de la temporada ya logró dos semifinales y ganó su primer partido en Grand Slam, en Roland Garros. A su vez, las tenistas que representarán al tenis femenino son Nadia Podoroska y María Lourdes Carlé. La primera ocupa el puesto 65 de la WTA y desde hace dos años que es la mejor raqueta de nuestro país y Carlé transita un auspicioso 2024: llegó a su mejor posición histórica (71º; actualmente es la 86º) y a los 24 años obtuvo su primer título del circuito Challenger.
Zeballos, la razón de la polémica
Los seis singlistas (los cuatro varones y las dos mujeres) parecían definidos hace algunas semanas. Facundo Díaz Acosta estuvo cerca de sumarse a la delegación, pero el crecimiento de Navone, y una lesión suya, fueron alejando esa posibilidad. En cambio, en la disciplina de dobles, existía una disyuntiva. Horacio Zeballos es el actual 2º del ranking, alcanzó la primera posición hace algunas semanas y fue campeón junto a su compañero Marcel Granollers del Masters 1000 de Roma, en mayo. Pero el marplatense no viajará a los Juegos Olímpicos. Según confirmó Coria, capitán del equipo de Copa Davis y del conjunto argentino que irá a París, los doblistas serán Máximo González y Andres Molteni, 20º y 18º del ranking en su disciplina, respectivamente.
La decisión generó controversia dado el presente de Zeballos, que es el mejor doblista de la historia del tenis argentino. Coria justificó su decisión alegando que González y Molteni poseen un rodaje juntos que los vuelve la mejor opción; es cierto que hace años que forman una pareja y han ganado 8 títulos. El Mago sostuvo: “Es importante la conexión y la química, por eso nos inclinamos por Molteni y González. Tomé la decisión pensando en lo mejor para el país, no es fácil desarmar una pareja que funciona (...) No podemos garantizar que Machi y Molteni traigan medalla, pero tampoco lo podíamos garantizar con Zeballos y quien le tocara. Zeballos es el mejor doblista de la historia de Argentina, pero uno está acá para tomar decisiones. Creí que Molteni y González eran la mejor pareja para llevar. Tengo total libertad para tomar decisiones, nadie me sugiere nada”.
De todas formas, la elección no estuvo exenta de cuestionamientos. Sobre todo, teniendo en cuenta un dato que dio lugar a una mayor polémica. Etcheverry, González y Molteni son representados por Summa, la empresa en la que es ejecutivo Mariano Zabaleta, vicepresidente de la AAT (Asociación Argentina de Tenis). Esto dio lugar a especular con que la decisión no fuera solo deportiva, más allá de los méritos de los protagonistas, sino que se fundara en un conflicto de interés. Zeballos, por su parte, no disimuló ni quiso evitar su descontento: “Fue una decisión del capitán, que la respeto. Yo, por supuesto, tenía ganas de estar en unos Juegos Olímpicos, que para todo deportista es algo único. Triste estaré, sí, y voy a estarlo (...) Hice méritos para estar en estos Juegos, siento que actualmente estoy jugando el mejor tenis de mi carrera. La ilusión la tenía, creo que los resultados lo marcaron”, declaró hace algunos días, antes del anuncio oficial.
