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Es hija de un ex combatiente de Malvinas y se retiró del tenis envuelta en misterio

Camila Giorgi apareció esta semana entre las tenistas inactivas, pero no anunció nada al respecto. Las teorías alrededor de la decisión, los teléfonos “desconectados” y el vínculo con Argentina.

Camila Giorgi jugó por última vez al tenis en el Masters 1000 de Miami, hace algunas semanas, donde quedó eliminada en manos de la número 1 de la WTA Iga Swiatek. La tenista italiana de 32 años, hija de un ex combatiente de Malvinas y de fuerte vínculo con Argentina, no volvió a aparecer públicamente y desde este lunes apareció entre las jugadoras inactivas según la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA). Lo curioso es que ello la “libera” de cualquier tipo de investigación de la ITIA, que vela por la ética, la anticorrupción y la transparencia entre los tenistas profesionales. De ahí, algunas teorías.

Giorgi llegó en 2018 a los cuartos de final de Wimbledon. (@camila_giorgi_official)

Según medios italianos, desde la WTA han querido contactar a Giorgi luego de que se conociera la sorpresiva decisión y no pudieron hallarla ni a ella ni a sus familiares. El diario Corriere della Sera escribió: “Asombrada, la WTA la buscó para pedirle un comentario, encontrando teléfonos desconectados (el suyo, el de su padre, los de sus hermanos Leandro y Amadeus), un mensaje vago y críptico (Camila no revelará nada sobre ella hasta Roland Garros, tal vez) y el eco de una indiscreción que la habría trasladado apresuradamente al extranjero por problemas en Italia”. La teoría que ha cobrado relevancia tiene que ver con lo siguiente: la Fiscalía de Vicenza lleva adelante una investigación sobre la tenista porque sospechan que haya falsificado documentos de vacunación contra el COVID-19 para poder jugar torneos. Aunque ella dijo estar “tranquila” y haberse vacunado, su enigmático silencio no parece aclarara más las cosas.

Paralelamente, hace tiempo que Giorgi viene demostrando en redes sociales un comportamiento particular para una tenista de élite. La italiana, que ganó 4 títulos WTA y fue 26º del mundo en 2018, no sube una foto relacionada al tenis desde enero de 2023. Y en los últimos dieciséis meses solo ha mostrado en su perfil de Instagram, donde cuenta con 730 mil seguidores, la vestimenta de su nueva marca de ropa llamada “Gomila”. Surgió como un talento prometedor y alcanzó los octavos de final de Wimbledon a los 21 años, pero en los años posteriores no pudo explotar como se esperaba. Aunque hay pocas certezas al respecto y está rodeado de misterio, su despedida del tenis parece inminente. ¿Huyó porque tenía algo que esconder? Habrá que esperar para saber.

Un vínculo con Argentina y las Islas Malvinas

Sergio Giorgi nació en La Plata y cuando tenía 19 años, mientras iba a comer un asado con su familia, se enteró que debía pelear por su Argentina ante Inglaterra en la Guerra de las Islas Malvinas. “Pensé que me iba de vacaciones, a conocer un lugar nuevo. `No va a pasar nada´, decíamos. Y después pasó”, explicó hace unos años sobre aquella experiencia. Una vez terminado el conflicto bélico, comenzó a estudiar, consiguió una beca, se radicó en Italia y allí formó su familia. 

La última foto de la jugadora en Instagram. (Foto: @camila_giorgi_official)

Tuvo cuatro hijos: Antonela, Leandro, Camila y Amadeus. La mayor falleció en un accidente de tránsito, en un dolor más profundo que el que Sergio había vivido en 1982: “Me pasaron cosas peores, como la muerte de mi hija mayor (Antonela, en un accidente de tránsito en París). La guerra pasó a ser nada al lado de esto último. No te podés quedar bloqueado por lo que pasó 30 años atrás. La vida sigue. Una vez que se terminó el conflicto, en el 82, se terminó todo”, reflexionó un tiempo atrás. Además de como padre, Sergio Giorgi se desempeñó como entrenador de su hija Camila desde su adolescencia. Tiene una personalidad fuerte y el circuito femenino nunca ha podido esquivar su presencia. Con una mirada “antisistema”, ha luchado siempre por la justicia y equidad en un deporte que, considera, solo beneficia a “las 20 mejores”.

Con su papá Sergio, ex combatiente de Malvinas. (Foto: @camila_giorgi_official)

Camila creció hablando castellano con sus padres, pero italiano con sus hermanos. Su mamá le diseñó la ropa con la que competía en la WTA y de patrocinadores solo recibía raquetas. Su padre siempre fue muy desconfiado: “En mi casa tengo un montón de contratos rechazados. El año pasado, después del buen torneo de Wimbledon que hizo Camila, me vinieron a ver, pero con contratos que no eran útiles. Ahora, la ropa que Camila luce la diseña mi mujer, no tiene marca y es una de las mejores del circuito”, contó Sergio cuando su hija atravesaba su auge. Camila Giorgi ha regresado a Argentina algunas veces para vacacionar y otras para entrenar. En su última estadía, en 2022, comió con el mediático abogado Carlos Maslatón y aseguró que Serena Williams era la mejor tenista de la historia. Hoy, su futuro es tan incierto como su paradero, y nadie sabe qué pasará con la tenista italiana que habla fluido español.