Rafael Nadal cayó con Zverev y quedó eliminado en su ¿último? Roland Garros
Rafael Nadal no pudo firmar su enésima resurrección en la pista central de Roland Garros, donde cayó ante un sólido Alexander Zverev en la primera ronda, en un duelo que tuvo aires de despedida pese a que el 14 veces ganador no ha descartado regresar el año próximo, suspendiendo el homenaje que el torneo tenía preparado.
El resultado, 6-4, 7-6(5) y 6-3, marca lo que se vio en el juego, que tuvo un único dominador, salvo un intento de rebelión del español en las postrimerías del segundo set y en el inicio del tercero, que acalló el germano elevando el nivel para no dar esperanzas a su rival y a la grada que lo aclamaba.
"Me resulta difícil hablar. No sé si será la última vez aquí frente a todos ustedes. No estoy seguro. Pero si es la última vez, lo disfruté. El público estuvo increíble durante toda la semana de preparación. Hoy los sentimientos que tengo son difíciles de describir con palabras. Para mí es muy especial sentir el amor de la gente en el lugar que más amo", dijo tras caer.
Frente a un rival que todo el mundo coincide en que es el jugador en mejor forma del momento, que alzó el torneo en Roma hace poco más de una semana, Nadal tuvo instantes de brillantez. Nadie quería perdérselo. En la grada estaban dos números 1, el serbio Novak Djokovic -con quien Rafa ha mantenido la mayor rivalidad de la historia del tenis- y la polaca Iga Swatek -confesa devota de Nadal-, además de Carlos Alcaraz, su heredero natural.
Sin que oficialmente lo fuera, pareció un último regalo a un público al que le ha dado todo y que en este final de trayecto parece al fin darse cuenta de que tiene ante sí un mito inigualable. Aun así, no fue suficiente. Zverev pudo controlar las emociones, los gritos y las embestidas de Nadal, se apoyó en su demoledor servicio y apenas dejó opciones al español, que si bien pareció físicamente recuperado, navegó muy lejos del tenis que le hizo leyenda.