La dura confesión de Andy Roddick: padece cáncer de piel
Uno de los mejores tenistas de este siglo volvió a ser noticia, doce años después de su retiro, por los motivos que seguro no hubiera deseado. Andy Roddick, ex número 1 del mundo y campeón del US Open 2003, anunció en su podcast Served With Andy Roddick que ha padecido en los últimos años “varios cánceres de piel”. El Bombardero de Nebraska, como lo apodaban, que se retiró en septiembre de 2012, dijo en su programa: “He lidiado con varios tipos de cáncer de piel desde que dejé de jugar. Me extirparon un tumor de células escamosas del labio hace cinco o seis años. Nunca he hablado de esto. Esta mañana entramos en esto del láser facial. Por eso, para aquellos de ustedes que me ven en YouTube, parece que me metí en una pelea”.
Evitó victimizarse y buscó transmitir optimismo, pero sobre todo alertar sobre el cuidado de la piel: “Creo que esto será guerra para el resto de mi vida. Pero no voy a entrar en la parte de `ay pobre de mí´, porque no pasa nada, todo está bien. Tengo la costumbre de hacerme revisiones una y otra vez. De momento, todo va bien. Pero pongan protección solar a sus hijos, sobre todo si son jugadores de tenis. El problema no se presentará cuando el niño tenga ocho años, pero podría presentarse cuando ese niño haya crecido y tenga 38”.
El caso de Roddick no es el primero entre tenistas de élite. Dos estrellas del deporte femenino como Chris Evert y Martina Navratilova contaron el año pasado que tenían cáncer de ovarios y cáncer de garganta y mamá, respectivamente. Y Carla Suárez Navarro, la tenista española que hoy tiene 35 años, en 2021 superó un cáncer conocido como linfoma de Hodgkin. La carrera de Andy Roddick fue más breve de lo que se hubiese previsto (se retiró cinco días después de cumplir 30 años), pero duró lo suficiente como para ganar un Grand Slam, ser número 1 del mundo y ejecutar el saque más fuerte de la historia.
Roddick, el último Nº1 de Estados Unidos
Hace varios años que el tenis estadounidense espera al “próximo Roddick”. Es que durante gran parte de la historia de dicho deporte el país norteamericano fue cuna de los mejores jugadores: Bill Tilden, Arthur Ashe, John McEnroe, Jimmy Connors, Pete Sampras, André Agassi, Jim Courier. Y resulta incomprensible que desde 2003 no haya habido un campeón de Grand Slam o un número 1 del mundo nacido allí. Desde el US Open en cuya final Roddick venció a Juan Carlos Ferrero, ni John Isner, ni Mardy Fish, ni Taylor Fritz, ni Ben Shelton (aún) se han consagrado en Flushing Meadows. ¿Cuán alta es la vara que dejó el Bombardero de Nebraska?
Bastante, por cierto. Roddick surgió como un talento joven que fue campeón del US Open y número 1 del ranking ATP con solo 21 años. Además de ser adorado por su carisma, era envidiado por su servicio. Fue uno de los mejores sacadores de la historia del tenis y ejecutó el que, hasta ese entonces, era el saque más rápido de todos los tiempos (aunque otros cinco lo han superado): en la Copa Davis 2004 sirvió a 249 kilómetros por hora. Además, en menos años de carrera que muchos de sus rivales, es el cuarto jugador en la historia con más aces (9.068), solo detrás de Ivo Karlovic, Goran Ivanisevic y Roger Federer. El norteamericano seguramente habría ganado aún más de los 32 títulos que tiene de no haber sido, justamente, por Federer. Con él perdió cuatro finales de Grand Slam (tres en Roland Garros y en el US Open 2006) y cinco definiciones consecutivas entre junio de 2004 y agosto de 2006.
Roddick, miembro del Salón de la Fama desde 2017, se retiró del tenis con 612 triunfos y 213 derrotas en 12 temporadas en la élite y con al menos un título en todas ellas. Terminó el año como Top 10 en nueve ocasiones distintas y se retiró joven en el US Open 2012, agobiado por algunas lesiones y tras algunos malos resultados: “Simplemente siento que ya es tiempo. No sé si estoy suficientemente sano o comprometido para seguir otro año... Siempre he deseado, en un mundo perfecto, terminar en este torneo”, había sido la frase con la que lo anunció propiamente, en conferencia de prensa, el día de su cumpleaños número 30. Su último partido fue en los octavos de final del certamen neoyorquino, en una derrota ante Juan Martín del Potro por 6-7, 7-6, 6-2 y 6-4. Desde que dejó el Nº1 el 1 de febrero de 2004, ningún otro estadounidense lo sucedió. Es que nadie ha estado aún a la altura del legado de Andy Roddick, del Bombardero de Nebraska que a sus 41 años lucha contra su salud y conmovió al mundo de las raquetas.

