Darío Alaniz: "Soy un agradecido por el cariño del hincha de Gimnasia"
No hay Lechuga de oferta, sino más bien, un producto que cotiza en alza. Darío Alaniz llegó para quedarse en la góndola y el rendimiento que demuestra su Gimnasia eleva el precio. Sin ningún tabú y con el manual de lo simple, el DT mensana logró encarrilar un barco que parecía a la deriva y ahora sueña en grande con poder repetir (o mejorar) la campaña anterior del equipo en el torneo actual.
"Mejoramos principalmente en lo físico y en lo anímico", dice Alaniz. Claro, de ese equipo pasmoso y lento que deambuló en las primeras fechas a este afilado y aceitado hay un abismo. El entrenador y su equipo de trabajo detectaron la falla de inmediato y fueron los dos primeros ítems a mejorar.
Logrado lo primero, la receta del Lechuga fue potenciar a jugadores que estaban bajos de nivel. Les devolvió la confianza y hoy soy número puesto en su estructura: Padilla de central y no de lateral, la vuelta de Recalde, la consolidación de Cortéz, el nivel de Antonio y la idea de juntar pies sensibles como Ciccolini, Puch y Solís.
Claro que el plus especial que siente por parte del hincha del Lobo también ayuda a mejorar la situación: "Siempre hemos sentido con mi equipo de trabajo el apoyo del hincha. Ojalá que podamos devolverlo con rendimiento y resultados pero con una idea que no se negocia", reza Alaniz. Por ahora, el camino va por buena senda.