Historias

La historia de Diego Martínez: se formó en el Barcelona y dirigió en clubes de la D a la A

El DT de Boca comenzó su carrera en la Primera D, hace nueve años. Viajó a Barcelona para aprender de La Masía, estuvo en las inferiores de Boca y tiene un particular récord frente a su clásico rival.

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MDZ Deportes domingo, 21 de abril de 2024 · 07:07 hs
La historia de Diego Martínez: se formó en el Barcelona y dirigió en clubes de la D a la A
En Tigre, Diego Martínez se ganó los elogios de Juan Román Riquelme Foto: El Gráfico

Aunque no se lo recuerde y muchos hinchas Boca no lo sepan, Diego Martínez fue futbolista profesional entre 1997 y 2011. No compitió en la Primera División del Fútbol Argentino, pero pasó por clubes como Temperley, Ituzaingó y Estudiantes de Buenos Aires, además de sus experiencias en Guatemala y Grecia. A los 32 años dejó el deporte tras una cuarta operación de rodilla y se volcó a la dirección técnica. Antes de ser el ideólogo de Boca Juniors, Martínez tuvo una carrera como entrenador con algunas curiosidades: estudió en el FC Barcelona y conoció a Lionel Messi, dirigió todas las categorías del fútbol argentino y venció a River, a quien enfrentará el domingo, múltiples veces antes de ser el DT del Xeneize.

En Boca, donde todo empezó

En 2011, luego de poner punto final a su carrera como futbolista, Diego Martínez hizo el profesorado de Educación Física en el CEFFAR, en el predio que Boca tenía en La Candela. Allí fue profesor suyo Jorge “Coqui” Roffo, un histórico director de las juveniles xeneizes, con el que tiene una gran relación, y comenzó a trabajar con él en la formación de los chicos del club de la Ribera. Allí entrenó, entre otros, a Valentín Barco, Mateo Retegui, Aaron Molinas, Vicente Taborda y Ezequiel Fernández; a algunos de ellos los ficharía años más tarde como técnico de Tigre. En esa época apostó por sus estudios y emprendió un viaje a Cataluña, para aprender en primera persona del modelo del Barcelona.

Con la camada 2004, la de, entre otros, Valentín Barco. (Foto: @PlanetaBoca)

Allí realizó un máster, charló con dirigentes, estuvo presente en algunos entrenamientos del conjunto que comandaba, en ese entonces, Gerardo Martino y se dio el gusto de conocer a Lionel Messi. Durante su estancia de una semana conversó con Joan Vila y Albert Puig, dos grandes responsables de la metodología que el Barça utiliza en sus juveniles. Incorporó el estilo y la filosofía de una de las escuelas más influyentes del fútbol y regresó a la Argentina para continuar su trabajo en Boca. Ya en su tierra natal, Coqui Roffo le propuso ser parte del FC Barcelona Juniors Luján. Se trataba de un proyecto encabezado por el equipo culé, y en asociación con Atlético Luján, con el fin de extender su modelo de formación de los juveniles a Argentina. 

DT en las cinco divisiones de AFA

Martínez siguió ligado a Boca hasta 2015, cuando recibió una oferta de Ituzaingó, de la Primera D. Decidió comenzar su aventura como DT de equipos profesionales y reparó en el equipo en el que había debutado como jugador. Ituzaingó no transitaba un gran presente, pero con su flamante entrenador cosechó 22 de 24 puntos posibles y acabó el torneo en el 2º lugar. La impronta de su equipo ya la había presagiado al asumir: “Queremos ser un equipo protagonista, intenso, agresivo, con un modelo de juego combinatorio y asociado. La tenencia de la pelota tiene que ir en una dirección: el arco rival. Tenerla por tenerla no me interesa”, había declarado, en una frase que nueve años después puede considerarse aún muy apropiada.

En Huracán ganó 12 partidos y lo sacó del fondo de la tabla anual. (Foto: El Gráfico)

De la D pasó a la Primera C, donde lo contrató Cañuelas, en 2017. Terminó tercero y obtuvo el 50% de los puntos. Después vinieron, tal vez, dos frustrantes experiencias para Martínez en cuanto a resultados: Comunicaciones y Ferrocarril Midland. Pero más adelante recaló en Estudiantes de Caseros y volvió a plasmar en puntos su trabajo. Logró el ascenso de la B Metropolitana a la Primera Nacional y llegó a las semifinales de la Copa Argentina, donde perdió con River, que sería campeón. Una gran campaña en la segunda división le valió el interés de Godoy Cruz de Mendoza, que lo contrató luego de la pandemia de Covid-19. No ganó en nueve partidos; pero sería el último traspié antes de un meteórico crecimiento.

Lo llamó Tigre, el club en que mejor plasmaría su identidad. En el Matador lideró la campaña que regresó al club a la Primera División, tras vencer en la final a Barracas Central. Pero, además, continuó su racha al año siguiente, erigiéndose como finalista de la Copa de la Liga Profesional y venciendo a River, antes de caer por 3-0 con Boca en el encuentro decisivo. Se fue tras casi dos años y envuelto en malos resultados, pero con una huella indeleble en el club de Victoria, en el que contó con varios de los juveniles de Boca a los que había formado una década atrás. Sobre por qué se fijó Tigre en él en un principio existe un curioso mito: en 2017, Cañuelas, con Martínez como DT, le ganó un amistoso y el presidente del club, desde ese día, no olvidó el apellido del entrenador rival.“Es verdad que le ganamos con Cañuelas a Tigre cuando estaba Ricardo (Caruso Lombardi) al mando del equipo. Es verdad que el presidente se acordaba de ese partido y de lo bien que habíamos jugado. Es verdad que había jugadores que me conocían y hablaban de nuestro laburo como cuerpo técnico y que al presidente le seducía esa forma de trabajar para el club. Si fue por eso que me dio el trabajo no lo sé, pero debe haber tenido que ver”, se sinceró Martínez al asumir en el Matador.

El reencuentro y la estadística con River

Poco antes de que se marchara del equipo en el que supo brillar el Chino Luna, en marzo de 2023, desde Boca llegaban noticias. El Xeneize desvinculaba a Hugo Ibarra y el puesto de entrenador quedaba vacante. Pero, pese a varios elogios del vicepresidente Juan Román Riquelme, y en parte porque Martínez tenía contrato con Tigre, el elegido para suceder al Negro sería Jorge Almirón. El técnico continuó en Victoria algunos partidos más, hasta que se marchó a un Huracán que peleaba por el descenso. No solo salvó al Globo, sino que lo condujo al primer puesto de la Zona A de la Copa de la Liga (perdería en cuartos de final con Platense, por penales). En diciembre, luego de un gran desempeño en el equipo de Parque Patricios, el rumor resurgió: ahora era Almirón el que se iba de Boca; y Riquelme iba a la carga. Un martes, en conferencia de prensa, Diego Martínez aseguró no estar pensando en otra cosa que en Huracán. El jueves, dos días después, se conocía la noticia: era el nuevo DT de Boca. ¿Qué pasó en el medio? El presidente del Globo, David Garzón, alguna vez lo contó con honestidad: “Me dijo que el sueño de su vida era dirigir Boca. Lo valoro y entiendo que sea parte de su crecimiento. Así como estoy caliente y enojado, tengo la obligación de decir que su trabajo en Huracán fue admirable. Es un técnico para disfrutar”.

Martínez lleva 9 victorias y 3 derrotas en 17 partidos como DT de Boca. (Foto: SoyBoca)

Así fue como Diego Martínez regresó al lugar donde dio sus primeros pasos en la profesión. Tuvo que dirigir en la D, la C, la B Metropolitana y la Primera Nacional; pero el sinuoso trayecto dio sus frutos. Formado y con experiencia pese a sus 45 años, le dio a Boca otra dinámica en las últimas semanas e ilusiona a sus hinchas con una posible victoria el próximo domingo a las 15.30, en el Kempes, frente a River. No solo porque el nivel de juego ha mejorado y ha cosechado triunfos, sino por una estadística no tan frecuente. De sus últimos cinco enfrentamientos frente al Millonario, Martínez solo perdió uno; fue como DT de Tigre, por 1-0, en febrero de 2023. Le ganó 2-1 dirigiendo al Matador, 1-0 como entrenador de Huracán (ambas de visitante) y empató 1-1 en dos oportunidades, con Tigre y con Boca, en febrero de este año. Dicen que las estadísticas no importan cuando se trata de un superclásico. De todas formas, Diego Martínez hará lo posible por extender su promisorio registro.

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