Insultos y sanciones: Alejandro Tosti, el “chico malo” que brilló en Houston
Alejandro Tosti llamó la atención del mundo del golf el pasado fin de semana. Si bien desde amateur es un deportista muy talentoso, su desempeño en el Houston Open, en Texas, significó para él un ascenso en cuanto a su prestigio como golfista. Lideró la tabla durante gran parte del torneo y llegó al último día emparejado con el número 1 del mundo, Scottie Scheffler. Ese domingo registró una tarjeta de dos golpes bajo el par y finalizó con un score de -11, que le valió un segundo puesto en el Memorial Park Golf Course (el campeón fue el alemám Stephan Jägger, con -12). Pero el brillo de su golf primero debió fraguarse con varios aprendizajes disciplinarios. Su carrera se caracterizó por problemas de conducta que lo llevaron, incluso, a ser suspendido por el PGA Tour.
Tosti consiguió en 2019, en el Termas de Río Hondo Invitational, su primer título como golfista profesional, en un torneo que conforma el PGA Tour Latinoamérica. Desde entonces, su nivel fue en ascenso y el año pasado se consolidó en la élite tras su título en Omaha, por el Korn Ferry Tour. Con aquel éxito se aseguró su tarjeta en el PGA Tour para este 2024. Pero aquella gira no fue del todo positiva para el nacido en Rosario, que sufrió una sanción fruto de sus indisciplinas.
En julio del 2023, en el torneo The Ascendant en el TPC Colorado, Tosti protagonizó el siguiente incidente. Antes suyo pegaba la pareja conformada por Tim Widing y Ryan McCormick y el argentino, impaciente en el tee de salida del hoyo 3, se enfureció porque los dos golfistas aún no finalizaban el hoy y él no podía pegar. Los insultó, y los presentes hablaron de un “brote de furia”. Una vez que pudo pegar con su drive, volvió a hacerlo. Y algunos hoyos más tarde, lo mismo: silbó y protestó contra Widing y McCormick. El oficial de reglas, que estaba presente, quiso apaciguar el clima y le dijo al primero de ellos. “Yo me encargo”. El oficial, de nombre Jim Duncan, discutió con Tosti y, según fuentes, este le contestó irónicamente: “Olvidé que dirigís el Tour”. Según se informó, el argentino utilizó palabras “subidas de tono” e incluso llegó a decirle a uno de los oficiales “morite”.
Unas semanas después, en Nueva Jersey, ocurrieron nuevos episodios. Tosti insultó a su caddie Ray Yoel por haber “leído mal” el green en uno de los hoyos y le exigió que se callara. En el mismo torneo, donde compartía grupo con Widing y Pontus Nyholm, tras un mal golpe en un par 3, tiró al piso su palo y lo pateó. Este golpeó uno de los marcadores del tee e hizo que saliera rodando de la caja. “El hierro hizo un boom”, aseguró Yoel. Widing dijo no haber visto el incidente pero sí escuchado el ruido. De todas formas, Alejandro Tosti se disculpó y continuó en el torneo.
Más adelante, en el Albertsons Boise Open, en Idaho, Tosti volvió a protagonizar indisciplinas y finalmente sufrió una sanción. Compartía grupo con Kyle Westmoreland y en el hoyo 9 del primer día, el jueves, su compañero pegó un mal tiro y se tomó un tiempo antes de realizar el siguiente. Tosti, ansioso e impotente, lo insultó mientras su colega lo preparaba. Los oficiales que advirtieron el hecho lo describieron como “vergonzoso”, aunque el propio Westmoreland fue cauto: “Es un gran jugador y espero que aprenda de esto”. En consecuencia, Alejandro Tosti no apareció en el Hillcrest Country Club para la segunda vuelta del viernes, al día siguiente. Primero se creyó que había abandonado, pero luego se confirmó que la asociación lo había suspendido por múltiples indisciplinas. “Aprendiendo lecciones para llegar de la mejor manera”, fue la reflexión del argentino luego de que el PGA lo expulsara indefinidamente y debiera abandonar el Korn Ferry.
“Es agotador jugar con él”, aseguró un colega suyo. “Podemos escribir un libro sobre Tosti”, dijo un funcionario del PGA Tour. Tal era (o es) la imagen del rosarino entre los protagonistas. Pero lo cierto es que Alejandro Tosti regresó al circuito tras numerosos conflictos y, aparentemente, habiendo aprendido; como él mismo se había propuesto. Y lo hizo con un nivel estelar. Superó la sanción del PGA, muy poco frecuente en el golf, y comenzó esta temporada enfocado y competitivo. Tal vez el Houston Open haya sido solamente el primero de varios torneos que Tosti animará este 2024. Por lo pronto, parece haber dejado sus demonios atrás y, a sus 27 años, se muestra listo para competir en el máximo nivel.

