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El costado más humano de Brissa Hennessy

La surfista habló con el sitio oficial de los Juegos Olímpicos y contó la gran batalla que viene librando en lo personal, y cómo influye en lo deportivo.

La imagen y las historias de los deportistas olímpicos suelen tener ese costado muy vinculado con ver su figura como la de unos héroes, que todo lo pueden, como si no tuviesen que lidiar con problemas en su día a día. Alejada totalmente de esa realidad, Brissa Hennessy contó una dura lucha personal que lleva lejos de las olas.

La surfista costarricense, que fue la primera de su país en lograr participar de unos Juegos Olímpicos en Tokio 2020 en dicha disciplina, y que ya aseguró su boleto a París 2024, contó que tiene severos problemas con su imagen corporal. "Despertaba y sentía que estaba en lucha con mi cuerpo, que es algo increíblemente duro cuando eres deportista, porque se supone que tu cuerpo debería ser tu mayor amigo. Te permite hacer todo lo que necesitas hacer. Y necesitas estar fuerte, poderoso, ágil y estar en forma. Es como que no había comunicación entre mi cuerpo y mi cerebro y cómo me sentía", reveló.

"Necesité profundizar mucho dentro de mí, hacerme y responder preguntas difíciles, cosas a las que probablemente no me había enfrentado. Necesitas hacer frente a tus miedos cuando sientes estas cosas en tu interior", añadió.

El poema con el que Hennessy dio a conocer su problema. (Foto: @brissahennessy) 

Continuando su charla con el sitio oficial de los Juegos Olímpicos de París 2024, Hennessy sigue revelando lo complicado que es pelear contra su desorden alimenticio, algo que desde hace un año se sabe públicamente. "Me sentí muy fuerte después de ser vulnerable. La gente piensa que la vulnerabilidad es sinónimo de debilidad, pero en cuanto compartes tus miedos, eres sincera con quién eres y lo muestras al mundo, es como si se te abrieran muchas más posibilidades. Te libera", esgrimió. 

De a poco, la atleta costarricense va cambiando su manera de ver su cuerpo. "Siento un nuevo cariño por mis muslos, grandes y fuertes. Me permiten ser la surfista potente que soy, hacer grandes giros y levantar mucha agua. Nunca lo había visto así. Estoy agradecida por mi cuerpo y cómo puedo moverme, bailar y ser libre. Amar tu cuerpo es un viaje", concluyó, la surfista que buscará dejar una huella en París 2024.