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Los Boca-Racing más recordados: del Maradona campeón al gesto de Latorre

Palpitando el choque del domingo, los mejores clásicos: desde el que definió el Metropolitano 81 y el inolvidable 6-4 hasta el de Maradona como técnico y el gesto de Latorre.
Batistuta y Latorre brillaron en el histórico 6-1 Foto: El Gráfico
Batistuta y Latorre brillaron en el histórico 6-1 Foto: El Gráfico

Boca y Racing llegan al encuentro del próximo domingo con algunas sensaciones similares. Deben reponerse de sus respectivas derrotas frente a Unión de Santa Fe y Sarmiento y deben, sobre todo, satisfacer a los hinchas con su juego. Ni Diego Martínez en el xeneize ni Gustavo Costas en la academia han sido capaces de perpetuar el nivel que, por momentos, despertó una sonrisa en la afición. Y el tiempo pasa. Por eso, se estima, el partido que jugarán el domingo a las 21.30 en La Bombonera estará signado por chispazos y nerviosismo, con mucho en juego. Con ambos fuera de los puestos de clasificación, el que pierda quedará (prácticamente) relegado de la disputa. Y para atestiguar el tipo de encuentro del que se tratará, repasamos los Boca-Racing más recordados de las últimas décadas.

El que hizo campeón a Diego

15 de agosto de 1981. No es una fecha más. Es, de hecho, el día en que Diego Armando Maradona ganó su único campeonato con Boca Juniors. Era la última fecha del Metropolitano 1981 y Racing visitaba la Bombonera. Maradona había errado un penal en el partido anterior, en la derrota en Rosario frente a Central. “Los defraudé a todos”, había dicho. Así que buscaba “reivindicarse”. El partido comenzó áspero, por ser sutil, porque a los 19 minutos del primer tiempo ya había cuatro expulsados y se jugaba 9 contra 9. A los 41 minutos, Diego recibió un pase de Miguel Ángel Brindisi, clave en aquella campaña, y fue tumbado por el arquero Vivalda cuando quiso esquivarlo. Penal. Maradona abrió la cara interna de su botín izquierdo y transformó el resultado en un favorable 1-0. A poco del final empató para Racing Omar Pedro Roldán, pero a Boca le alcanzaba con un empate; Ferro, su escolta, anhelaba un gol más de la academia para forzar un desempate, pero no sucedió. El equipo de Ruggeri, Perotti, Mouzo y Maradona, entre otros, se consagró campeón; del que siempre será el único título de Diego con la azul y oro.

Maradona fue campéon en 1981 tras empatar con Racing. (Foto: CLG Noticias)

El Bati, intratable

Era la fecha número 13 del Clausura de 1991, pero el partido resultó tan trascendental como si se tratara de la última. Boca venía de quedar eliminado de la Copa Libertadores frente a Colo Colo, en semifinales, y hallaba en la academia una víctima para una suerte de desquite. El partido se jugó en La Boca y comenzó de ida y vuelta, con oportunidades para ambos equipos. Pero a poco del final del primer tiempo el local sentenció el 3-1. Gabriel Batistuta, antes de treparse al alambrado, había abierto la cuenta y Ortega Sánchez, empatado; luego, otro gol de Bati y uno de Diego Latorre para tomar un poco de aire. En el segundo tiempo, un Boca arrollador. O para ser más preciso, unos Batistuta y Latorre arrolladores. El 9 hizo otro gol para firmar un hat-trick y Latorre, el quinto. Graciani fue quien puso el 6-1 final. Una noche inolvidable para todos, también para Sergio Goycochea, arquero de Racing. El xeneize saldría campeón del Clausura, aunque perdería una suerte de “Supercopa” frente a Newell´s, campeón del Apertura ese mismo año.

Un histórico 6-0

Sin duda, el triunfo que los hinchas de Racing más recuerdan. Fue en septiembre de 1987 y el equipo formó con históricos como el Pato Fillol, Gustavo Costas, actual DT del equipo y Medina Bello, entre otros. Fue abrumador desde el comienzo: a los 6 minutos Racing puso el 1-0 mediante José Raúl Iglesias. Más adelante extendió el resultado de cabeza Colombatti y también fue expulsado Luis Abramovich, en Boca. El 0-2 y el jugador menos lapidaron las expectativas de un Boca que fue totalmente superado en el segundo tiempo. Medina Bello, Iglesias, Acuña y Colombatti una vez más fueron los encargados de que las cifras definitivas dijeran: 6-0.

Como DT, Maradona venció a Boca

La vida de Diego Armando Maradona había cambiado por completo tras el doping positivo en el Mundial de Estados Unidos de 1994. Desde entonces, “Pelusa” había probado suerte como entrenador; primero en Mandiyú de Corrientes y luego en Racing. En el club de Avellaneda dirigía cuando el 16 de abril de 1995 le tocó visitar la Bombonera por el Clausura, donde la hinchada lo ovacionó y le cantó como si fuese su propio director técnico. Racing no ganaba hacía 18 encuentros en cancha de Boca. Paradójicamente, quebró el maleficio con Diego en su banco de suplentes: fue 1-0 con gol de Roberto Galarza. En Boca dirigía Silvio Marzonli y jugaba el recordado delantero camerunés Alphonse Thcami.

Clase de fútbol de Capria, en 1995. (Foto: archivo)

El 6-4, tal vez, el mejor

Boca venía encaminado hacia un nuevo título. Le sacaba dos puntos de distancia a su perseguidor, Vélez Sarsfield, que en realidad lo había superado parcialmente tras su victoria frente a San Lorenzo. Pero aun así el xeneize tenía el control; o al menos así fue hasta el 3 de diciembre de aquel 1995. En quince minutos el Mago Capria, el Chelo Delgado (que no festejó por su pasado boquense) y el Piojo López ya se habían encargado de poner el resultado 3 a 0 a favor de Racing. Pero contra todo pronóstico un penal de Maradona, que hacía muy poco había estado parado del otro lado como entrenador, y otro gol de Carlos Javier Mac Allister hicieron que al entretiempo se fueran 3-2. Antes habían sido expulsados Zaccanti y Giunta, uno por equipo. Capria, figura descollante, anotó otros dos goles para poner el partido 5-2 a poco de comenzado el segundo tiempo. Descontó Manteca Martínez, pero ya era muy tarde. Sobre el final, otro gol de cada equipo determinó un 6-4 final que sacudió por completo al equipo de La Ribera. Desde ese momento, comenzaron los malos resultados hasta acabar lejos del Vélez de Carlos Bianchi que sería el campeón.

El día que Latorre y Boca se pelearon

Diego Latorre había sido una verdadera figura durante su paso por Boca en la década del 90. Elusivo, indescifrable, creativo. Pero había dejado la institución entre conflictos políticos y económicos con la inolvidable frase: “Boca es un cabaret”. En el verano de 1999, con Latorre ya en Racing, ambos equipos se enfrentaron en un amistoso. Y la relación entre la hinchada azul y oro y “Gambetita” comenzaría a desmoronarse desde entonces. Racing ganó 2-1, pero fue totalmente secundario. Aquella fecha quedaría marcada como el día en que Diego Latorre se tomó la nariz luego de hacer un gol, en un gesto que aludía al mal olor de los “bosteros”. Fue duramente criticado e inauguró una enemistad. “Cuando vuelva a Argentina a Latorre lo voy a fajar. Es un hijo de puta, quiero ver si conmigo se hace el guapo”, había dicho Maradona. La tensión siguió escalando. Tanto, que dos meses más tarde, en cancha de Boca, la historia se repitió. Los locales anotaron el 4-0 y Latorre, impotente por el resultado en su contra, se tomó nuevamente la nariz, a pesar de que en la previa había descartado esa posibilidad.