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La sentida despedida de Porreta, presidente de Gimnasia, a Víctor Legrotaglie

El mandamás de la institución estuvo presente en el velorio de Legrotaglie, el cual se realizó en el estadio del Blanquinegro.
El mandamás del Lobo se despidió del ídolo del club. Foto: ALF PONCE / MDZ
El mandamás del Lobo se despidió del ídolo del club. Foto: ALF PONCE / MDZ

Durante la jornada de este domingo, el fútbol mendocino le dio el último adiós a Víctor Antonio Legrotaglie. El ídolo de Gimnasia y Esgrima, y uno de los máximos exponentes de la historia del fútbol local, falleció este sábado por la tarde y su velorio se realizó en el estadio que lleva su nombre.

En este contexto, uno de los que se expresó fue Fernando Porreta. El presidente del Mensana habló ante los micrófonos de Canal 7 y manifestó: "Es un día muy triste para todo el hincha de Gimnasia y para todo Mendoza. Se va un ídolo y una gran persona. En estos años generé una amistad y conocí a otro Víctor, con la humildad de un grande. Además era un genio jugando al fútbol, yo no lo vi, pero lo disfruté de otra manera".

"Hemos hecho cosas juntos. Tenemos un montón de anécdotas, pero me faltó verlo jugar. Para mí es un dolor muy grande el no haber ascendido con él en vida. Desde el primer momento que llegamos quisimos darle los homenajes en vida. Viste que por ahí a los ídolos se le dan los homenajes cuando fallecieron, nosotros quisimos darle todos los días. En los pequeños detalles, eso él lo disfrutó y la gente lo sintió. Nos faltó esto de ver a Gimnasia en Primera con él en vida. Es algo pendiente que no lo pudimos lograr", añadió Porreta sobre su relación con Legrotaglie.

Sobre la decisión que tomaron en medio del velorio para que los hinchas pudieran despedirse del ídolo, contó: "Se pusieron muchas vallas y las abrimos para que todos puedan estar cerca de él y le puedan dar el último cariño. Estaremos hasta las 12.30 y de ahí iremos al Parque de Descanso. La gente lo quiere mucho y el afecto es inmenso".

Para finalizar, Porreta sentenció: "Ojalá ahora que está en el cielo le podamos dar los éxitos deportivos que él quería en vida. Yo siempre cuando termina el partido voy al camarín, ayer ganamos y salí corriendo al hospital. Alcancé a estar un ratito con él y cuando me fui falleció. Estuve en el último momento, si me quedaba en el camarín no hubiese alcanzado a verlo. La noche anterior había llegado de Buenos Aires y no había tenido la oportunidad de visitarlo".