El tremendo desahogo de Martínez tras el triunfo de Boca en la Bombonera
Boca ganó un partico complicado, en el cual había comenzado en desventaja en el marcador, y logró trepar a la cuarta ubicación de la tabla de posiciones. Con un partido menos que el resto, el suspendido ante Estudiantes de La Plata, el Xeneize suma 19 puntos y se ilusiona con la clasificación.
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El de este sábado por la tarde fue el tercer clásico de Diego Martínez en sus primeros tres meses como DT del equipo de la Ribera. Hasta el momento el saldo es más que positivo: igualó ante River en condición de visitante y venció a Racing y el Ciclón en la Bombonera.
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Esta estadística, sumada a la necesitad que el equipo tenía de ganar para continuar con sus aspiraciones de meterse entre los cuatro primeros, hizo que el triunfo se viviera de manera especial. Y no solamente por parte de los hinchas, si no que fue el mismo técnico quien aprovechó para desahogarse.
Las cámaras mostraron el camino de Martínez desde el banco de suplentes hacia el túnel que lo trasladaría posteriormente a la zona de vestuarios. Allí, tras saludar a algunos de sus colaboradores, el Gigoló descargó toda la energía que acumuló en su cuerpo a lo largo de los 90 minutos.
"¡Vamos, carajo!, soltó el DT de Boca efusivo mientras apretaba sus puños mirando fijamente a los hinchas que lo aplaudían desde una de las plateas del estadio.