Alcaraz-Sinner: ¿por qué es un duelo que el tenis verá durante 10 años?
Este sábado se enfrentarán la segunda y tercera mejor raqueta del tenis mundial por las semifinales del Masters 1000 de Indian Wells. Sin duda, dos jugadores que han revolucionado el circuito ATP por sus éxitos, pese a la juventud. De un lado de la red, el español Carlos Alcaraz; del otro, venido desde San Candido, Italia, Jannik Sinner. Se trata de un partido con antecedentes parejos y que, sobre todo, se perfila para reiterarse en decenas de ocasiones durante los próximos 10 o 15 años. ¿Existe un favorito? ¿Por qué Carlitos y Jannik tienen más condiciones que Holger Rune, Ben Shelton o Lorenzo Musetti para esgrimirse como los mejores de su generación?
El frente a frente
En primer lugar, respecto del encuentro que se disputará en el desierto californiano, hay que remarcar que cada vez se asemeja más a un “clásico moderno”. Sinner y Alcaraz se enfrentaron siete veces. No parece mucho, es cierto, pero sí llama la atención puesto que el italiano tiene 22 años y el de Murcia, 20. Además, todos sus duelos ocurrieron en el último año y medio y solamente dos de los ocho (incluyendo el de mañana) no fueron en instancias de cuartos de final en adelante. Sinner lidera el historial 4-3 y, por escaso margen, tiene motivos para considerar el favorito.
Alcaraz es bicampeón de Grand Slam y fue número 1 del ranking a los 19 años; es un talento muy pocas veces visto. Pero desde su título en Wimbledon, en julio de 2023, su tenis ha sido más inconsistente y no volvió a ganar trofeos. En lo que va del 2024, hasta ayer (venció a Zverev) no había tenido éxitos contra jugadores Top 30. Sinner, por su parte, todo lo contrario: este año fue campeón de su primer Grand Slam, en Australia, lleva 16 éxitos consecutivos y está en el mejor momento de su carrera. Y hay que sumar que la superficie dura le sienta mejor a su juego que al del español. De todas formas, será un duelo muy parejo y de altísimo vuelo. Pero, sobre todo, será el octavo de ¿40?, ¿50?, ¿60? enfrentamientos que protagonizarán en los próximos años. Abundan razones para pronosticarlo.
La madurez
Holger Rune, Lorenzo Musetti, Ben Shelton, Arthur Fils, Jiri Lehecka, Felix Auger-Aliassime. ¿Qué tienen en común tantos nombres? Son talentosos jugadores de no más de 23 años que han irrumpido con éxito en el circuito y que, en algunos casos aún más (como el de Rune), son candidatos a ganar un Grand Slam en el mediano plazo. ¿Qué los distingue, entonces, de Alcaraz y Sinner? ¿Por qué se cree que no podrán “competirles”? Podría decirse que por la madurez y la capacidad de gestionar emociones. Mientras el danés Rune, 7º del mundo, se involucra en conflictos y discusiones (con Medvedev, ayer; con Wawrinka, el año pasado, por citar dos) en momentos de tensión, el español y el italiano manejan la presión de forma totalmente diferente. Alcaraz juega “para divertirse” y tiene claro que su prioridad es ser “buena persona”, como ha dicho. Su familia y su entrenador Juan Carlos Ferrero ayudan para que así sea y le sacan presión. Con la raqueta, un monstruo; mentalmente, muy centrado.
Lo mismo ocurre con Sinner. El flamante campeón del Australian Open venció con solvencia en dicho torneo a un Novak Djokovic, que hacía 6 años no perdía en Melbourne Park. ¿Cómo? Con un tenis espectacular, es cierto, pero sobre todo sobriedad, calma y una madurez impropias de un chico de 22 años. En la final, frente a Daniil Medvedev, Sinner perdía 2-0 en sets. El ruso jugaba su sexta final; el italiano, su primera. Pero mantuvo la compostura, nunca lo traicionaron los nervios y acabó ganando 3-6, 3-6, 6-4, 6-4 y 6-3. Musetti, por ejemplo, sufrió el resultado inverso. En Roland Garros 2021 vencía dos sets a cero a Novak Djokovic, pero no aguantó y terminó siendo vapuleado; tal fue el desgaste físico y mental que debió abandonar en el último parcial cuando perdía 4-0. Ben Shelton, otra joven promesa, juega con desmedida euforia y eso le ha traído conflictos con, entre otros, Djokovic. ¿Auger-Aliassime? Prometía ser una estrella de élite, pero tanta expectativa tal vez influyó para que hoy fluctúe entre el 25º y 35º puesto del ranking.
Salto de calidad
Entre todas las estrellas del tenis, a Carlos Alcaraz y Jannik Sinner los distingue algo no menor: son campeones de Grand Slam. Y eso no solo los coloca en un lugar privilegiado respecto de los más jóvenes, sino entre todos los tenistas. En los últimos 28 torneos grandes solo hubo ¡cuatro campeones! cuyos apellidos no eran Federer, Nadal o Djokovic. Dominic Thiem, Daniil Medvedev y ellos dos constituyen la lista, lo que demuestra que a pesar de sus edades han sabido desarrollar su mejor tenis en los torneos más importantes. Otros fenómenos como Zverev, Tsitsipas, Rublev o Ruud han luchado durante más tiempo sin éxito. Alcaraz y Sinner cruzaron la barrera, la que muchos atletas retirados llaman “cuenta pendiente”, y no parecen querer detenerse. Tienen títulos grandes, algo de lo que muy pocos tenistas pueden jactarse en este siglo, y un futuro largo por delante.
Efectividad
Un dato que revela la supremacía de estos dos jóvenes radica en su efectividad en finales. Y hace pensar, en caso de continuar ese porcentaje, en un sinfín de títulos. Alcaraz y Sinner, parejos en varias estadísticas, tienen un récord de 12-4 a favor en partidos definitorios de ATP (75% de triunfos). Para dimensionar: Zverev tiene un 66%, Medvedev, un 54% y Tsitsipas, un 37%. Rune, el otro talento superlativo de la generación joven, un 44% (5 ganadas y 4 perdidas). Sin ánimos de faltar el respeto, parece pertinente entonces comparar la estadística de estas dos figuras con las de las mejores raquetas de todos los tiempos. Por supuesto, el “Big 3” ha prolongado su porcentaje en más de cien finales; es incomparable. Pero la efectividad, salvando las distancias, es por ahora más alta en los niños prodigios: Djokovic (72% de victorias), Nadal (70%) y Federer (65%).
El tenis se ha preguntado durante tiempo si habría alguien capaz de sentarse en un “trono” cuya vara estaba realmente elevada. E incluso muchas veces se han puesto en dicho lugar grandes jugadores que, lamentablemente, no eran más que eso. Pero con Jannik Sinner y Carlos Alcaraz no parece una hipérbole: protagonizarán, muy probablemente, el próximo gran duelo del tenis. Emergerán nuevas estrellas en los próximos años, hoy desconocidas; crecerán jugadores como Luca Van Assche, Shang Juncheng o Dino Prizmic. Mas difícilmente ellos dos sean desplazados de lo más alto. No habrá más Nadal-Djokovic o Nadal-Federer. Hace tiempo que no hay Agassi-Sampras ni Connors-McEnroe. Pero aún resta mucho, por suerte, para que nos despidamos de Sinner-Alcaraz.
