La confesión de Elías Gómez sobre su reacción al castigo de Gustavo Quinteros: "Fue un momento raro..."
Elías Gómez, pieza fundamental en la consagración de Vélez en la Liga Profesional, finalmente habló sobre el cruce que tuvo con Gustavo Quinteros en el partido frente a River. Aquel incidente, que incluyó un insulto al entrenador tras ser sustituido, le valió una sanción interna que lo dejó fuera de dos encuentros. Ahora, con el título en mano, el defensor reflexionó sobre lo ocurrido y cómo logró recuperar su lugar.
“Fue un momento raro. Lo hablamos y me manifestó que iba a haber una sanción. Lo entendí y le demostré que cuando me necesitara iba a estar. Nos pedimos perdón y acá estamos”, explicó Gómez, quien regresó a la titularidad en los tramos finales del torneo. Esta reconciliación no solo marcó un punto de inflexión en su relación con Quinteros, sino que también evidenció la capacidad del jugador para sobreponerse a una situación adversa.
El conflicto tuvo lugar en un contexto delicado, con Vélez peleando en los primeros puestos de la tabla. Durante el empate frente a River en el Monumental, Gómez, molesto por su reemplazo, le gritó "cagón" al entrenador yendo hacia el banco de suplentes. La reacción inmediata de Quinteros fue marginarlo en los siguientes dos partidos, aunque sin separarlo del plantel. Esta decisión buscó mantener la disciplina interna sin afectar la armonía grupal, según comentaron fuentes cercanas al club.
Tras cumplir con la sanción, Gómez volvió a la titularidad mostrando un alto nivel. Su actuación en los últimos partidos del torneo, incluida la final frente a Talleres, fue decisiva. "No dependíamos de nadie y quedó demostrado que fuimos superiores al rival", declaró tras el triunfo, destacando la fortaleza del equipo en los momentos cruciales.
El incidente con Quinteros, lejos de dejar cicatrices, parece haber fortalecido la relación entre jugador y técnico. Con la temporada cerrada, Vélez celebra un campeonato que combina éxito deportivo y una lección sobre cómo transformar conflictos internos en oportunidades de crecimiento. Para Gómez, este título significa más que un trofeo: es una prueba de su resiliencia y compromiso con el equipo.
El título obtenido también convirtió a Elías Gómez y Emanuel Mammana en bicampeones consecutivos de la Liga Profesional, tras haber ganado el torneo anterior con River. Este logro subraya la importancia de su experiencia en un equipo joven que supo manejar la presión en el sprint final del campeonato.

