Gago ante Vélez, el club que le abrió las puertas más de una vez: su historia en el Fortín
Este miércoles a las 21.10 juegan Boca y Vélez por las semifinales de la Copa Argentina en el Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. El Fortín, líder en la Liga Profesional, tal vez se juegue menos que Boca, que aspira a ser campeón del torneo para asegurar su plaza en la próxima Copa Libertadores. Además del equipo, quien vivirá una jornada muy especial será el entrenador xeneize Fernando Gago, que enfrentará al otro club en el que jugó en el fútbol argentino, al que le anotó su primer gol en Primera División, el que le abrió las puertas para volver de Europa y en el que sufrió su última gran lesión antes de retirarse del fútbol.
Gago debutó en la Primera de Boca en diciembre de 2004 y si bien le ganó la titularidad a Raúl Cascini y se volvió enseguida una de las figuras de aquel imbatible equipo de Alfio Basile, tuvieron que pasar casi dos años hasta su bautismo de gol. ¿Contra quién fue? Ante a Vélez, justamente, a quien enfrenta esta noche. El 1 de octubre de 2006, por el Torneo Apertura, Gago recibió un pase de Rodrigo Palacio y cruzó un bombazo inatajable para Gastón Sessa que significó el descuento 1-2 para el Xeneize, que luego daría vuelta el partido y lo ganaría 3-2.
El primer gol de Gago en su carrera
El talentoso número 5 se fue en 2006 al Real Madrid a cambio de 27,7 millones de dólares y se convirtió en la venta más cara en la historia de Boca. Tuvieron que pasar siete años para que Pintita regresara al país, luego de vestir la camiseta del Merengue, de la Roma y del Valencia. El equipo que le abrió las puertas en ese 2013 fue, justamente, Vélez. El director técnico del Valencia, Ernesto Valverde, le había dicho que no lo tendría en cuenta, y el volante central llegó a Liniers a préstamo por seis meses y sin opción de compra, para ser entrenado por Ricardo Gareca.
“Por la seriedad con la que viene trabajando hace años. Los resultados están a la vista: es el último campeón”, dijo Gago en su presentación, a la hora de explicar por qué había elegido Vélez como destino. Debutó el 12 de febrero de 2013 por Copa Libertadores en una derrota 1-0 ante Emelec. Gago pudo mostrar todo su talento en apenas 8 partidos y anotó un gol: fue de tiro libre y para poner el 3-0 sobre Deportes Iquique, por Copa Libertadores, en el Estadio José Amalfitani. Como no tenía opción de compra, Gago debió regresar a Valencia a mediados de 2013, pero los desacuerdos con los dirigentes ayudaron para que Boca comprara el 50% de su pase por 1,7 millones de dólares, y así Pintita comenzaría su segundo ciclo en el club en el que se había formado.
El único gol de Gago en Vélez
Aquella etapa en Boca estuvo marcada por las lesiones: se rompió el tendón de aquiles en 2015, también en 2016 y los ligamentos cruzados de su rodilla en 2017, lo que lo marginaría del Mundial de Rusia 2018. El 9 de diciembre de 2018, en la final de la Copa Libertadores ante River en el Santiago Bernabéu, sufrió su tercera rotura del tendón de aquiles. Gago confesó alguna vez que luego de ello consideró seriamente no volver a jugar tras varios traspiés e insostenibles dolores, pero que su hijo de seis años lo hizo cambiar de parecer: “El gran detonante fue mi hijo Mateo”.
Relató: “Me dijo: “Papi, ¿cuándo vas a volver jugar que quiero ir a la cancha?”. “No sé si papá va a volver a jugar ahora”, contesté. “Pero, papi, yo quiero que juegues”. Ahí se me llenaron los ojos de lágrimas y me fui a estar un tiempo solo. El tema era ¿cómo hago? Porque la verdad no tenía las ganas. Me fui de vacaciones y Mateo se hizo hacer un peluche. En el lugar, la chica que se lo entregó le dijo que tenía que pedir tres deseos, y pidió: “Quiero jugar al fútbol con mi papá”. Me puse a llorar, me tuve que ir solo al hotel. Dije ya está, no sé cómo, pero tengo que volver. Al regresar del viaje empecé, pero de verdad, como había hecho en todos los procesos anteriores. Con doble turno y toda la locura que hago e hice cuando me tenía que recuperar. Así llegó la oportunidad de volver”.
Y esa oportunidad de volver, nuevamente, la tuvo en Vélez. Gago rescindió su contrato en Boca sin jugar, en junio del 2019 y mientras atravesaba el final de su recuperación, y se fue a préstamo otra vez a Vélez. El entrenador era su amigo Gabriel Heinze y conversaron juntos sobre la posibilidad de que el volante de entonces 33 años volviera una cancha de fútbol. “En ningún momento pensé que iba a jugar y la idea era ver qué pasaba. Me junté con Gabriel (Heinze) y la charla fue esa: probar para ver qué pasaba y si estaba a la altura. No fue “voy a volver”, sino probar en la pretemporada y ver si estaba para 3 o 6 meses”. Finalmente, Gago fue ganando rodaje y sumó 13 partidos, hasta un nuevo golpazo en su carrera.
El 30 de enero de 2020, Fernando Gago se rompió los ligamentos cruzados en un partido ante Aldosivi. Fue la quinta grave lesión en un lapso de 5 años y sería la última de su carrera. Durante el parate del fútbol argentino por la pandemia de Covid-19, el hoy DT de Boca hizo un nuevo esfuerzo para volver a una cancha y después de 213 días se puso otra vez la camiseta de Vélez. Jugó tres partidos más y anunció en conferencia de prensa, a los 34 años, que no volvería a atarse los cordones para patear una pelota. El último club que representó fue Vélez, con quien tiene una gratitud especial por haberle abierto las puertas en momentos nada sencillos. Y al que hoy le deseará todo el mal posible, futbolísticamente hablando, porque Boca se juega el año.