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Un flojo cierre que no opaca el gran año de Los Pumas: lo positivo y los puntos a mejorar

Los Pumas perdieron ante Francia en el 12º y último partido de la temporada, pero el balance del año no deja de ser muy positivo. Caras nuevas y gran ataque vs. indisciplina e irregularidad.

La derrota 37-23 en el Stade de France de Saint-Denis ante Francia no fue un resultado sorprendente, aunque es cierto que Los Pumas podrían haber cometido menos errores y competido ante un equipo que hizo sus méritos, pero no demostró ser tan superior como lo marcó el resultado. El seleccionado argentino conducido por Felipe Contepomi puso fin así a un 2024 con récord de seis victorias y seis derrotas, aunque esa estadística no refleja cuán positiva fue la temporada. Un ataque que mejoró notoriamente y afloró en el Rugby Championship y el aporte de nuevos apellidos se contrapone con la irregularidad o desconcentración de los primeros tiempos y lapsos de indisciplina.

Desde la llegada de Contepomi, Los Pumas mostraron otra dinámica en ataque. (Foto: archivo)

Lo positivo: el ataque y el recambio

Los Pumas cerraron el año con cinco victorias sobre equipos del Tier 1: Francia, Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica e Italia (fuera del grupo queda Uruguay). No conseguían tantas ante rivales de élite desde 2007 (aquella vez fueron siete). Tres de esas cinco fueron realmente destacables, ya que vencieron a los All Blacks en Wellington 38-10 (primer equipo que les marca 38 puntos como visitante a los de negro) y luego le anotaron 67 puntos a los Wallabies en Santa Fe. Fue la mayor goleada ante un conjunto del Tier 1 y a la vez la primera vez que Australia recibe tantos puntos en toda su historia. Coronaron el Rugby Championship venciendo a los campeones del mundo, los Springboks, por un ajustado 29-28.

Y es así: lo mejor del equipo argentino se vio en el Rugby Championship, en donde de la mano del neozelandés Kenny Lynn, que se sumó al staff de Contepomi, pudieron plasmar una enorme mejoría en el aspecto ofensivo. Fue la edición en la que más puntos (170) y tries (20) hicieron y en la que más victorias cosecharon (3). Los Pumas ya habían vencido a Francia y Uruguay en junio (más otra derrota ante Francia), pero los galos habían viajado a argentino con un equipo alternativo y los de celeste son claramente un rival de menor jerarquía, por lo que esas dos victorias no significan tanto como los tres ante las potencias del sur.

Kremer, uno de los puntos más altos de Los Pumas. (Foto: archivo)

Otro aspecto muy positivo del año de Los Pumas, más allá de los resultados, tiene que ver con los nombres propios. Hubo jugadores jóvenes que mostraron un gran nivel, como Thomas Gallo o Mateo Carreras, y otros de mayor experiencia que se consolidaron decididamente en la élite mundial: Pablo Matera, elegido en el XV ideal del año según World Rugby, Marcos Kremer, el de la defensa incansable, y Juan Cruz Mallía, quien a fuerza de regularidad puede ser considerado tranquilamente el mejor argentino del 2024. Además, se sumaron apellidos que pasaron de ser una incógnita a una verdadera realidad: Pedro Rubiolo, Gonzalo García o Tomás Albornoz. El apertura fue la gran revelación. Y Contepomi hizo debutar siete jugadores que prometen potenciar el equipo de cara al Mundial 2027: Franco Molina (el de más rodaje), Bautista Pedemonte, Joaquín Moro, Francisco Coria, Efraín Elías, Pedro Delgado y Justo Piccardo.

Por mejorar: la regularidad y la disciplina

El balance anual marca seis victorias y seis derrotas, una estadística que si bien no parece del todo justa, expresa una falencia del equipo argentino: la irregularidad. La primera de esas seis derrotas, ante una Francia suplente, fue tal vez el punto más bajo. Pero a la vez fue la primera del ciclo. Luego vinieron lógicos traspiés como visitante ante Nueva Zelanda y Sudáfrica, pero en el medio, una derrota con sabor a muy poco ante Australia, en La Plata, 20-19. La goleada 67-27 unos días después dejó en evidencia que Los Pumas podrían haber ganado incluso en un día medianamente bueno. La derrota 22-19 ante Irlanda dejó tintes positivos, pero la última ante Francia estuvo plagada de errores propios. Luego de doce partidos, puede decirse que el gran aspecto que debe mejorar el equipo es la regularidad durante los 80 minutos.

Albornoz se adueñó de la 10 y brindó otro ritmo y eficacia con el pie. (Foto: archivo)

Los Pumas se convirtieron casi en un equipo “de segundos tiempos”. Y eso esconde tanto lo bueno como lo malo. Muchas victorias fueron decididas en el tramo final: así sucedió incluso en las goleadas ante Australia e Italia y en las victorias ante Nueva Zelanda y Sudáfrica (en 13 minutos los Springboks ganaban 17-0). Pero eso también se vio en las derrotas: Los Pumas dejaron ir partidos que, de no haber sido por un mal primer tiempo, podrían haber acabado en victoria. Irlanda se fue 22-9 al entretiempo y el partido terminó 22-19, tras un tenso final. Francia acudió al descanso 30-9 y el resultado luego fue 37-23. Está claro que si Los Pumas logran llevar el nivel de las segundas mitades a los 80 minutos y durante varios partidos seguidos… pelearán de igual a igual con cualquiera.

Por otro lado, otra falencia estuvo en la indisciplina. En realidad, cuando la indisciplina existió, se notó cuánto afecta al equipo. Hasta la 6º fecha del Rugby Championship, Los Pumas no habían sufrido amonestados. Ese día recibieron dos tarjetas amarillas y una roja y perdieron 48-7 ante Sudáfrica. En esta ventana de noviembre, la disciplina de ese Rugby Championship se perdió. Y se pagó caro. Ante Irlanda, Matías Moroni fue amonestado a los dos minutos y Francisco Gómez Kodela, cerca del final. Frente a Francia, Julián Montoya vio la tarjeta amarilla a los 4 minutos y Juan Martín González, a los 36. Ante las potencias, jugar con un jugador menos (o más) durante tanto tiempo sin duda se vuelve un obstáculo muy difícil de sortear. Los Pumas lo saben e intentarán corregirlo. Porque entienden más que nadie que, si corrigen algunos detalles, pueden de una vez por todas consolidarse en la élite mundial. Hoy están 5º en el ranking y de forma muy merecida. Lo atestigua un año con muchas más buenas que malas.

La victoria de Los Pumas ante el bicampeón del mundo