Dibu Martínez reveló la llamativa rutina con “ositos de peluche” antes de cada partido: “Me los dio mi esposa y me dijo…”
Por fuera de las dos grandes leyendas de este siglo, Lionel Messi y Ángel Di María, si hay un nombre que ha logrado ganarse el fanatismo y admiración de todos los hinchas de la Selección argentina que viene ganado todo desde 2021 hasta la fecha, ese es Emiliano Martínez. El gran héroe del Mundial de Qatar 2022 y ambas Copas América, con atajadas imposibles y tandas de penales inolvidables, poseedor de un carisma inobjetable, amado por los propios y odiado por los rivales, se trata de un personaje muy peculiar en numerosos aspectos.
Todos estos logros y el aura que lo rodea, con los ojos del mundo entero pendientes de sus aciertos y errores, serían imposibles de sostener sin un importante y crucial trabajo previo y personal. "Encontré mi rutina hace seis años. Nunca me pierdo mi sesión de relajación y mi hora y media de pilates dos días antes del partido, ni mi cita con el psicólogo la víspera. A veces estoy cansado, hace frío, regreso de la Selección... Pero nunca me desvío. Es un equilibrio para evitar lesiones, mantener mi potencia y mi flexibilidad", relató Dibu en diálogo con el prestigioso diario francés L'Equipe.
"Soy muy supersticioso respecto a eso. La víspera del partido, en el hotel, estoy tranquilo. Siempre hago una hora y media de masaje, luego tomo una pastilla para dormir. Apago todo en la habitación y veo una película. Siempre sigo el mismo esquema, ya sea para preparar una final de la Copa del Mundo o un partido contra Fulham", explicó a continuación el arquero de la Scaloneta.
En ese sentido, reveló un llamativo y tierno detalle relacionado a Mandinha, su compañera de vida, madre de sus hijos y su gran sostén en el día a día: "Luego me duermo con los ositos de peluche que mi esposa me dio antes del Mundial 2022. Ella me había dicho: 'Vas a estar ausente más de un mes, pero así vas a dormir con nosotros todas las noches'. Desde entonces, llevo los ositos a todas partes", contó.
"En la Selección también hago yoga. Siguiendo todo eso, voy a poder jugar después de los 40 años", agregó el Dibu Martínez respecto de su gran meta a futuro. Y concluyó: "He aprendido mucho desde una lesión a los 21 años. No comía bien, no hacía nada aparte de los entrenamientos. Y justo antes del COVID, en 2019, conocí a mi psicóloga. Me saca a flote cuando estoy en lo más bajo y me calma cuando me apasiono. Este equilibrio me permite ser eficiente y regular, gracias a un cuerpo y una mente saludables".