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Malhumor, cansancio y un polémico homenaje: cómo fue el último cumpleaños de Maradona

Este 30 de octubre Diego cumpliría 64 años. El recuerdo de su último festejo entre problemas de salud, homenajes forzados y visitas que no le levantaban el ánimo. La tristeza de Gianinna.
El 30 de octubre de 2020 Maradona estuvo presente solo unos minutos en la vuelta del fútbol argentino en medio de la pandemia, donde su equipo, Gimnasia, goleó 3-0 a Patronato en La Plata. Foto: Prensa GELP
El 30 de octubre de 2020 Maradona estuvo presente solo unos minutos en la vuelta del fútbol argentino en medio de la pandemia, donde su equipo, Gimnasia, goleó 3-0 a Patronato en La Plata. Foto: Prensa GELP

Hoy, 30 de octubre de 2024, cumpliría 64 años quien tal vez mejor trató a una pelota de fútbol: Diego Armando Maradona. Aún está fresco en la memoria el recuerdo de su último cumpleaños, el número 60, en el que visitó, en plena pandemia de Covid-19, el estadio de Gimnasia y Esgrima de La Plata para un homenaje que expuso su deteriorado estado de salud. Las visitas del Gallego Méndez y Fatura Brown, lo que logró Dieguito Fernando y la tristeza de su hija Gianinna al verlo en su cama y malhumorado, un mes antes del que sería su adiós.

En la tarde del 29 de octubre lo visitó Sebastián “El gallego” Méndez, quien lo acompañaba en Gimnasia, y le propuso ir al día siguiente al Bosque para un homenaje que el Lobo tenía preparado para él por su cumpleaños número 60. “Yo quería que el día de su cumpleaños estuviera en la cancha. Pero después me lo reproché como un pelotudo. Lamento haberle hinchado los huevos para que fuera. Sé que no hubiese cambiado nada, pero ahora dentro de mi cabeza me pasa eso: `Déjenlo tranquilo, que haga lo que se le cante un huevo, si quiere verlo por la tele que lo haga, es su cumpleaños…´”, reflexionaría después, consciente de que aquel homenaje solo alarmaría a los fanáticos.

Gianinna se preocupó por cómo halló a su padre en su cumpleaños. (Foto: archivo)

La noche de ese 29, en la antesala de su 60º cumpleaños, Maradona lo pasó con una de sus hijas, Jana, que luego de un par de copas compartidas con su papá se quedó a dormir en la casa del Country Campos de Roca, en Brandsen. Jana fue la única de su familia que comenzó con Diego el último de sus cumpleaños. El entorno de Maradona siempre aseguró que esa fue la última vez que tomó alcohol, ya que pronto comenzaría una recaída en la que todo se dificultaría. “Esa fue la última noche que tomó alcohol. Porque el 30, en el cumpleaños, no tomó nada de nada. Y ya después empezó la recaída, ni siquiera comía. Llegó la internación en La Plata, la operación en Olivos y la mudanza a Tigre”.

La mañana del 30 no fue feliz para el Diez, que se despertó cansado, malhumorado y sin ganas de visitas. Pasaron por su casa, primero, Matías Morla y Víctor Stinfale y le regalaron unos habanos cubanos importados, además de unas latas de Speed (Stinfale es CEO de la marca). También lo vistió un ex novio de su hija Gianinna, Luciano Strassera, con quien Diego tenía muy buena relación y quien se había comprometido a “entrenar” al Diez, pero él los recibió a todos desde su cama. “El plan original era entrenar juntos, pero él no estaba bien físicamente y entonces sólo tratamos que volviera a caminar”, confesaría Strassera.

Gimnasia fue el último club que Maradona dirigió. (Foto: archivo)

Luego llegó Gianinna, su segunda hija, pero Maradona aún no salía de su cama. Años más tarde, Gianinna confesaría, conmovida, el estado en el que lo encontró aquella vez. “Fuimos a visitarlo y nos encontramos con un panorama no muy lindo. Cuando llegué vi a mi papá rodeado de gente y él dormido en su cumpleaños. Yo lo tengo grabado y tengo fotos. Fue espantoso (...) Había gente que me agarró de los brazos, que me quiso pegar. Yo me lo llevé a mi papá igual a la habitación y afuera siguieron de fiesta. Sucedieron un par de cosas espantosas y yo pedí ayuda. Vinieron unos amigos porque yo me lo quería llevar a mi papá, que estaba descompuesto. Pasaron un montón de cosas. Yo no lo voy a exponer a mi papá, pero la pasé muy mal”.

Fue Dieguito Fernando, el hijo que tuvo junto a Rocío Oliva, el que logró finalmente levantarlo de la cama. Cuando el menor llegó a la casa, Maradona se sentó en el comedor, puso a su hijo sobre su falda y sopló las velitas de una torta con forma de Copa del Mundo en una mesa en la que había un café, algunas facturas y una gorra de YPF, su sponsor. Al rato llegó a visitarlo Jorge “Fatura” Brown, referente de aquel Gimnasia de La Plata, que insistió con lo que ya le había propuesto el Gallego Méndez: que fuera al Bosque para el homenaje. Pero Diego no quería saber nada. Llegó a la puerta del country la barra del Lobo con banderas, bengalas, bombos y canciones y Maradona empezó a considerarlo… Le llegaron llamados de Nicolás Maduro y Cristina Fernández de Kirchner y saludos de Ronaldinho, Ricardo Bochini, Mourinho, Jorge Burruchaga y otros. Diego accedió.

El homenaje a Maradona

Irían, saludarían, recibirían el homenaje y se irían. Ese era el plan. El contexto de pandemia hacía que en la cancha de Gimnasia no lo recibieran hinchas, solo el presidente del club, Gabriel Pellegrino, Marcelo Tinelli, que le entregaría una placa, el Chiqui Tapia, presidente de la AFA, y algunos otros dirigentes. Diego entró a la cancha con el rostro cubierto por un barbijo y caminando con dificultad. Los hinchas del Lobo lo homenajearon con pirotecnia desde fuera del estadio y los de otros clubes lo saludaron desde el sillón de su casa. Maradona se fue a los 18 minutos del partido que Gimnasia le ganaría 3-0 a Patronato y terminó su cumpleaños en su casa. Había intentado reunir a todos sus hijos, pero no lo logró. Dalma no fue. Ese fue su última aparición pública y no fue buena: todos vieron que el ídolo ya no era el mismo, que estaba visiblemente mal. Tanto así, que solo pasaron 25 días hasta su fallecimiento, el 25 de noviembre de 2020. El país quiso conmemorarlo en su 60º cumpleaños y darle cariño; él solo necesitaba salud.