Juan Carrasco: "Le pedimos el indulto al gobernador Cornejo, pero nos lo negó"
Juan Carrasco sigue tratando de asimilar el duro trago que le provocó la derrota ante Zaur Abdullaev en el combate eliminatorio al título del mundo liviano de la Federación Internacional de Boxeo. Y así lo dejó en claro en el mano a mano que mantuvo con el programa No hay vuelta atrás de MDZ Radio, además de hablar de su vida y su historia. "Quiero ser campeón del mundo y sacar a mi familia de la pobreza. Es un sueño que no se va de mi cabeza. Quiero abrir los ojos y que mis hijos estén en una casa bonita y que mi papá tenga todo lo que no tuvo", destacó el boxeador mendocino.
Este martes, se conoció que el equipo del boxeador le pidió al gobernador Alfredo Cornejo la posibilidad del indulto, pero no le fue otorgado. "Le pedimos dos veces el indulto pero nos lo negó. Quizás no me cree. Pero yo le voy a demostrar que digo la verdad", sentenció Carrasco.
El propio Alfredo Cornejo fue testigo de la pelea de Carrasco en el Aconcagua Arena. Por eso, tras la derrota del mendocino publicó en su cuenta de Instagram: "Quiero destacar la notable mejora que ha demostrado Carrasco en su vida personal y deportiva, luego de su proceso de reintegración con prisión domiciliaria; aspiramos a que más personas tengan esta evolución y puedan reinsertarse en la sociedad".
"Hoy en día mucha gente me conoce por mi problema judicial. Nunca quise ser conocido por algo así. Tengo una carrera. Soy profesional, pero la estoy peleando con la vida", reconoció Juancito al aire de MDZ Radio y agregó, a pocos días de la derrota: "Siento un poco de todo. Estoy bien de salud que es lo más importante".
Sobre su situación, el hombre del barrio La Favorita explicó: "Hace 10 años que tengo un problema judicial. Desde ahí estoy sujeto a proceso. Cuando llegó la posibilidad de salir del país me pusieron una pulsera a días de la pelea más importante de mi vida. Fue de terror. No estoy acostumbrado a eso, pero el desafío lo aceptamos igual porque quiero llegar al título, que es el sueño de toda mi familia y el mío personal".
"En el 2012 fui acusado de asesinar a mi cuñado, cosa que no hice. Los mismos denunciantes me acusaron de amenazas y uso de armas. Cuando fuimos al juicio estuvo todo lleno de mentiras", agregó el pupilo de Julio Pablo Chacón, sumando que "la motivación fue mi vía de escape cuando me culparon. Desde 2012 comienza mi historia con este problema".
Respecto de su estado de ánimo ante esta situación, Juan Carrasco explicó que "me enoja mucho. La Justicia habla de reinserción y ellos no me dejan. Que me quieran meter a la cárcel no es justo. Metieron la pata. Llegamos a juicio y me condenaron sin ver las pruebas. Como son poderosos no reconocen que se equivocaron. Sufrí mucho hostigamiento de la Policía. Ellos no tienen la culpa. Ellos solo recibían órdenes".
Juan Carrasco tenía pactada la pelea con el ruso para el pasado 6 de septiembre, pero "el día que fui a pedir permiso para ir a pelear con el ruso a los dos días me pusieron la pulsera", destacó, sumando que "cuando publiqué la foto con la pulsera en Facebook me llamaron para pedir que bajara la publicación porque perjudicaba a los jueces".
"Creo en la reinserción. Estuve dos años y medio detenido, donde fui a la escuela y entrenaba todos los días porque mi papá logró que me dejaran tener implementos de boxeo. No es poca cosa lo que hice", expresó.
La pelea contra Zaur Adbullaev ya es parte de la historia, pero quiso dejar en claro: "Llegué muy mal física y psicológicamente a la pelea. Hay muchas necesidades y cosas que no todos saben. Vengo de una familia humilde y pobre. Y no me dejaron trabajar. La situación del país no está fácil".
Sobre sus expectativas, el mendocino expresó: "Me dedico 100 por ciento al boxeo. Quiero que me dejen viajar por el mundo. Para demostrar lo que tengo. El tiempo no perdona. Hay muchas cosas que quedaron atrás. La bronca que tengo es que hace 10 años que estoy sujeto a proceso. Me están haciendo pagar una condena por algo que no cometí".
Juan no baja los brazos y sigue pensando en su futuro, por eso destacó que "mientras se pueda voy a seguir intentando. Imagináte que lo hice con una pulsera y rodeado de penitenciarios".
Sobre el apoyo que recibió de su equipo, el púgli criado en el viejo predio de la UCIM destacó: "Pablo Chacón es terrible. Es un campeón de la vida. Lo fue como boxeador y ahora lo hace como entrenador. Él anda atrás mío para que no me falte nada. Si por el fuese dormiría conmigo para que no me pase nada. La experiencia que el tiene es para este tipo de desafíos como la pelea que tuve con Abdullaev y eso te deja tranquilo".

