"La pelota no se mancha", ¿y la camiseta?
El 10 de noviembre de 2001 en un partido de homenaje a Diego Armando Maradona en una Bombonera colmada, finalizado el encuentro, el “Pelusa” inmortalizó una de las tantas frases con las que se lo recuerda. Rodeado de futbolistas y exjugadores de renombre cerró sus palabras con la eterna: "Porque se equivoque uno, no tiene que pagar el fútbol. Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”.
Sin tener la profundidad ni la trascendencia de esas palabras, en esta ocasión nos referiremos a la importancia que también la camiseta de cada club representa en el fútbol.
El caso concreto se refiere al club Gimnasia y Esgrima de Mendoza, el viejo Lobo del Parque, que este año ha reemplazado con asiduidad su tradicional camiseta blanca y negra a rayas verticales, preferentemente por una con los mismos colores, pero abandonando su diseño habitual de listones. Incluso, en varias oportunidades la primera división y algunas divisiones inferiores han vestido camisetas de color verde y negro, similar a un damero como la anteriormente mencionada.
Quienes fundaron Gimnasia en 1908, hace 116 años, eligieron los colores blanco y negro y el diseño a listones verticales, como la camiseta distintiva que iba a acompañar durante toda su vida a Gimnasia.
Obviamente que deben existir camisetas alternativas para ser utilizadas en ocasiones que se pueden confundir con las del equipo adversario a enfrentar. Son alternativas.
Incluso en los tiempos actuales, por razones de marketing e incluso económicas, las camisetas varían sus diseños año a año y suelen agregar, algunos clubes, hasta dos tipos de camisetas alternativas. Pero son ocasionales, no de uso frecuente.
Las camisetas deportivas de los clubes, cualquiera sea el deporte, están vinculadas a sus orígenes, a la idea y sentimiento fundacional. Están adheridas al sentimiento de cada hincha, forman parte de la historia y se portan con orgullo y pasión. Son distintivas y diferencian a cada institución.
En contadas ocasiones pueden ser reemplazadas por las alternativas. A tal punto, que el escudo de Gimnasia, que acompaña pantalones y camisetas, cualquiera sean ellas, es blanco y negro a rayas verticales y con la inscripción del año 1908 de su fundación.
En el último partido disputado el domingo pasado, de gran trascendencia para Gimnasia y que finalizara en derrota, la inmensa mayoría de simpatizantes que acompañaron por primera vez al equipo este año, portaban con fe, amor permanente y convicción, distintas versiones de la camiseta del Lobo, pero prácticamente todas a rayas verticales blancas y negras. El primer equipo lució la alternativa blanca y negra, usada mayoritariamente durante este año. Contradictorio.
¿Cual es el motivo que ha llevado al no uso habitual de la camiseta tradicional? Alguna cábala improcedente, alguna razón económica. Es difícil y en este caso imposible de dilucidar para el autor de la nota. De cualquier forma no son importantes, cualquiera sean los motivos.
Dato: en los festejos de los 100 años de la fundación del club, la comisión directiva dispuso la confección de una cantidad limitada de camisetas iguales a las del año 1908, el de la fundación. Era a rayas blancas y negras y se obsequió a determinadas y escasas personas muy ligadas al club. La original.
Con certeza se puede afirmar que los colores y el tipo de diseño fundacional de camiseta de Gimnasia, están en la historia, en su razón de ser y adheridas no sólo a la piel, sino anidan en el corazón y en el profundo sentir de cada hincha que cada vez que la usa reafirma su identidad mensana y su pasión inmutable. Nada la puede reemplazar.
El viejo Lobo del Parque, el del Víctor y de tantos grandes jugadores, de tantas jornadas de alegrías, tristezas, victorias y derrotas, viste la camiseta blanca y negra a rayas verticales. Gane o pierda, juegue bien, regular o mal. Es irremplazable y de uso permanente. Tampoco se mancha la camiseta.