Opinión

Los Pumas en Francia: lecciones de la presión en un test match

Dominar el arte del rugby se trata antes que nada de conocerse a uno mismo. El equipo que mejor conozca como responde bajo presión y tenga respuestas entrenadas ante diferentes escenarios probablemente sea el equipo que domine el juego.

Tomás de Vedia
Tomás de Vedia martes, 12 de septiembre de 2023 · 18:46 hs
Los Pumas en Francia: lecciones de la presión en un test match

El deporte se trata, en definitiva, de jugar con la mente del rival. Cada acción tiene una consecuencia en los pensamientos propios y ajenos. Esos pensamientos disparan emociones, que a su vez disparan otros pensamientos que disparan acciones. No prestar atención a ese proceso interno puede ser catastrófico. Por ejemplo, que al rival le expulsen un jugador a los 3 minutos de juego como le sucedió a Los Pumas el sábado pasado frente a Inglaterra en el comienzo del Mundial de Rugby Francia 2023.

Tom Curry recibe la amarilla, que luego se transformó en roja. Foto: Independent.co.uk

Dominar el arte del rugby se trata antes que nada de conocerse a uno mismo. El equipo que mejor conozca como responde bajo presión y tenga respuestas entrenadas ante diferentes escenarios probablemente sea el equipo que domine el juego.

Cada partido es una lección. Ganes o pierdas siempre hay algo para aprender. Sobre todo, en el alto nivel de Test Matches donde cada detalle hace la diferencia. En 2019, Eddie Jones decía lo siguiente después de la victoria por 39 a 10 ante Los Pumas que habían sufrido la expulsión del segunda línea Tomás Lavanini a los cinco minutos del primer tiempo de aquél partido por la Copa del mundo:

“Cuando jugás 15 contra 14 puede aparecer la tentación de jugar un rugby de muchas fases, algo que hicimos en el primer tiempo. Pero en el segundo jugamos un rugby sólido y ganamos de buena manera”.

Si hay alguien que conoce los detalles del rugby es el ex entrenador de Inglaterra y actualmente con los Wallabies Eddie Jones. Sabe que se trata de un juego de mentes. El australiano, astuto y gran estratega es un gran ejemplo de que no se trata de quien cuenta con mas recursos sino como los utiliza. El mejor ejemplo es del propio Jones cuando siendo entrenador de Japón su equipo derrotó a los poderosos Springbocks sorprendiendo no solo a los africanos sino también al mundo del rugby.

El video del análisis de Julián Montoya sobre la derrota de Los Pumas

 

En noviembre de 2016, una situación similar se dio también entre Inglaterra y Los Pumas. A los cinco minutos del partido, el wing inglés Elliot Daly fue expulsado por una carga peligrosa sobre Leonardo Senatore. A pesar de eso, Inglaterra, en Twickenham se llevó la victoria. ¿Qué hizo el equipo inglés? Se adaptó rápidamente, modificó su juego y pudo prevalecer  táctica y estratégicamente, por lo tanto, en el resultado que terminó a su favor 27-14.

Este deporte requiere de mucha astucia y habilidad. Un equipo puede tener el abanico más grande de recursos pero poca claridad para pensar es probablemente dominado por una mente estresada y en permanente estado de supervivencia. Ante un conflicto la mente tiene dos opciones:

A. Ser dominada por el estrés, influyendo en las acciones y pensamientos.
B. Auto regularse, analizar la situación con claridad y adaptarse a lo que sucede eligiendo la mejor respuesta.

La atención y la claridad pueden hacer que un equipo gane un partido sin siquiera acercarse a la zona de anotación. Con solo tener un avance sólido de los hombres más pesados del equipo, buena conservación, y un pateador certero un equipo puede ser campeón del mundo. En eso, los ingleses, los reyes de la estrategia se conocen a sí mismos y sus limitaciones. En un partido aparentemente adverso como el del sábado, en lugar de entrar en modo supervivencia por saber que jugaría casi todo el partido con un jugador menos, analizó la situación y modificó su narrativa interna para llevar adelante un PLAN B: defender con más intensidad el punto de contacto, pescar la pelota o dificultar la obtención a los Pumas y patear cada vez que hubiera la posibilidad.

Lo peor que se puede hacer en el rugby es dar por sentado todo lo que se dice en la previa. A la mente humana le gusta mucho predecir y controlar el futuro. Pero la realidad nos muestra una y otra vez que las cosas pueden tener múltiples desenlaces. Lo único que podemos hacer es adaptarnos a lo que está pasando en este momento. Eso en el rugby es constante; dos equipos que intentan imponer su propio juego producen continuamente situaciones de conflicto. El rugby es justamente caos y conflicto. Quien mejor se adapta a cada situación termina dominando las instancias del juego.

*Jugó en el SIC , Saracens, London Irish y Los Pumas. Brinda charlas y entrenamientos sobre preparación mental. Es entrenador de rugby.

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