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La advertencia de la capitana de Suecia sobre la Selección argentina femenina: "Será complicado, vimos cuando..."

Magdalena Eriksson se refirió al partido que se disputará en la madrugada de nuestro país y dejó muy en claro que será una dura prueba.
Magdalena Eriksson, capitana de Suecia. Foto: Instagram @magdalenaeriksson16
Magdalena Eriksson, capitana de Suecia. Foto: Instagram @magdalenaeriksson16

La Selección argentina deberá esforzarse, y mucho, para poder conseguir la clasificación a los octavos de final del Mundial Femenino. Del otro lado estará una de las potencias mundiales,  Suecia, que viene de aplastar a Italia y pretende terminar arriba en el grupo para evitar un posible duelo con otra de las candidatas.

Sin embargo, pese a la amplia diferencia que existe, las suecas no subestiman a las nuestras y la capitana del equipo, Magdalena Eriksson, habló en la previa del encuentro que comenzará las 4 de nuestro país: “Estamos confiadas, pero también somos muy humildes. Mañana será una tarea complicada, como vimos cuando Colombia venció a Alemania”.

Suecia quiere ganar los tres partidos del grupo.

"Es muy importante. El partido del sábado no fue perfecto. Podemos hacerlo mucho mejor, tenemos mucho que aprender. Nunca debes asumir cuando has ganado que tienes el XI inicial perfecto. Tenemos que mantenernos flexibles y tomar las cosas como vienen y sacar lo mejor de ellas", agregó la futbolista del Bayern Munich.

En la misma línea, continuó: “Estamos enfocados en los octavos de final porque ese es el partido que necesitamos ganar para progresar, y eso significa que debemos ver cómo tener a los jugadores en condiciones óptimas para ello. Es ahora que el campeonato comienza en serio y es parte del torneo, no poder deshacer la maleta antes de tener que seguir adelante".

Las victorias de Suecia ante Italia (5-0) y Sudáfrica (2-1) dieron el pase directo a la siguiente ronda a las suecas, que lideran el grupo y afrontan esta tercera jornada con tranquilidad. Los caminos de Suecia y Argentina se han cruzado una única vez en su historia, fue en los Juegos de Pekín en 2008, en los que las europeas se llevaron la victoria (1-0).