El detalle que los mendocinos no deben descuidar en la recta final de la Primera Nacional
Independiente Rivadavia, Deportivo Maipú y Gimnasia y Esgrima están, por primera vez desde que los tres comparten categoría, siendo protagonistas principales de la Primera Nacional y, a esta altura, los tres tienen deseos, y ya no lo ocultan, de ascender a la Primera División del fútbol argentino.
Con campañas similares, la Lepra y el Cruzado pisaron fuerte desde el inicio del torneo y se metieron en la conversación apenas algunas fechas después del arranque. Distinto fue lo del Lobo que, tras un inicio irregular, con más empates que victorias, e incluso derrotas, se acomodó, en silencio, como protagonista en su grupo.
Bajo ese panorama es que miran el horizonte con expectativas y con mucha ambición. Está claro que ninguno se conforma con lo conseguido hasta el momento.
Pero, teniendo en cuenta todo el contexto, ¿les “da la nafta” para continuar con chances hasta el final? Claro que sí, pero deberán cuidar cada detalle, como cualquier equipo con intenciones de pelear por cosas importantes. Y, uno de los más valiosos es administrar celosamente los recursos.
En el fútbol argentino, incluso en la Primera División, la mayoría de los equipos cuenta con planteles cortos, sin mucho recambio, y cada baja suele sentirse como un puñal en el corazón. La ausencia de uno, dos o más jugadores claves, referentes, titulares indiscutidos, puede tirar por la borda el trabajo de toda una temporada. Y es ese el detalle que tanto Alfredo Berti, como Luis García y Joaquín Sastre no deben descuidar.
Hoy, Berti y Sastre los que parecen tenerla más difícil. Las lesiones y suspensiones empiezan a aparecer y el equipo ya no sale de memoria como en otro pasaje del campeonato. Y, en ese contexto, el que puede salir mejor parado es el DT del Lobo, que desde el comienzo del torneo administró menos “riquezas” que su colega del Parque y modificó en mayor cantidad de ocasiones el once titular. De hecho, en la categoría, es el que más jugadores utilizó a lo largo del torneo. Berti, en cambio, cuenta con un equipo titular casi indiscutido y con tres o cuatro jugadores más que pueden ingresar sin que el funcionamiento se resienta tanto. Es decir que las ausencias pueden doler menos en calle Lencinas que en Bolougne Sur Mer.
El Azul tendrá este fin de semana varias bajas, algo que no le había pasado desde el comienzo del certamen o, al menos, desde que Berti es el DT. Matías Reali con un problema físico se suma a Diego Tonetto y Victorio Ramis, quienes acumulan 5 tarjetas amarillas. Son 3 titulares indiscutidos. Sólo el rendimiento del equipo el sábado ante Tristán Suárez y, por supuesto, el resultado final, dirán si la Lepra cuenta con armas para pelear hasta el final, aún con bajas importantes. Y dirán también si Berti supo o no administrar sus recursos. Preocupa, además, que el propio Reali y Alex Arce, las dos figuras destacadísimas de Independiente, tienen 4 amarillas. Tendrán que cuidarse y ser inteligentes para saber qué partido no pueden perderse por esto.
Sastre está acostumbrado a las batallas más duras. Si bien tiene un plantel largo, la jerarquía del mismo no es la misma que tienen la Lepra o el Cruzado. Él lo sabe. Salvo un puñado de jugadores, el resto fue una apuesta que, por el momento, parece no haber salido tan mal.
De todas maneras, con los buenos resultados fue apareciendo un once titular que fue saliendo casi de memoria, lógicamente. Pero hoy las lesiones obligan al DT a buscar variantes. La gran ausencia será la del líder futbolístico del plantel, Lucas Villarruel, a quien, si estuviese al 100%, la categoría le queda muy chica. El volante central tendrá para varios días de recuperación y sin dudas Sastre lo va a extrañar. A favor: no es la primera vez que no puede contar con él. Al ex Huracán de Parque Patricios se le sumarán este fin de semana, al menos, Sebastián Olivares y Robertino Seratto, también lesionados. Por ende, habrá tres modificaciones obligadas ante un duro rival, Patronato de Paraná, de visitante. El desafío será poder sumar afuera y pensar en recuperar soldados para el próximo capítulo en casa.

En Maipú la cosa es distinta. Agustín Manzur, lesionado, es una de las figuras del equipo y Luis García lo extraña, evidentemente. Pero tiene variantes para reemplazarlo. Desde su ausencia, apeló a cambios de nombre y a variantes tácticas y casi siempre obtuvo resultados positivos. Tiene un plantel rico en jerarquía y en cantidad y ha sabido administrarlo, teniendo en cuenta sobre todo que la jerarquía viene con años, y los años con algunas molestias físicas. Cuando tuvo que recurrir a variantes para cuidar las piernas de los Sambueza, de los Klusener, de los Montero, lo hizo y hoy disfruta de tenerlos a todos a disposición.
En definitiva, todo puede ocurrir en el campo de juego durante los 90 minutos. Lesiones, expulsiones, molestias o el cansancio físico de una temporada larga. Pero, serán los DT con sus equipos de trabajo los responsables de administrar recursos de la mejor manera para encarar la recta final del torneo con la mayor parte posible de los planteles a disposición. Y sí, hay cosas que pueden controlarse con inteligencia y buenas decisiones. Seguramente lo están haciendo o al menos, trabajando en ello. Con el diario del lunes podremos sacar conclusiones y evaluar quién tuvo la capacidad de hacerlo mejor.


