Nico Medina: "Se está retomando el proyecto de José Pékerman y es lo que Argentina necesita"
Pasaron más de 20 años de un recuerdo imborrable para los futboleros de nuestro país. El equipo argentino campeón del Mundial Sub 20 en el 2001 quedó en la memoria de todos. Sobre todo, porque ganó el torneo de punta a punta, con jugadores que la rompieron toda y que después triunfaron en grandes clubes del mundo. Uno de ellos fue Nicolás Medina.
El volante de aquel equipo, que también fue campeón en los Juegos Omlímpicos de Atenas 2004, terminó su carrera en Independiente Rivadavia y se quedó en Mendoza junto a su familia.
Ahora, días después de que finalice el Mundial Sub 20 en Argentina, en el que el equipo de Javier Mascherano no pudo superar los octavos de final, Nico habló de todo en un mano a mano con MDZ. Desde el rendimiento del equipo de Mascherano, a su experiencia en la Lepra, pasando por José Pékerman (DT y suegro) y Marcelo Bielsa, entre otras cosas...
- Nico, ¿cómo fue tu decisión de quedarte en Mendoza sin ser de acá cuando terminaste tu carrera como profesional?
- Sí, terminé mi carrera como profesional acá en la Lepra y bueno, mi familia y yo somos de Buenos Aires y conocimos Mendoza, nos enamoramos de la Ciudad y dijimos que no nos íbamos más de la Ciudad. Así que decidimos vivir acá el resto de nuestra vida. Estamos muy contentos porque es una ciudad hermosa, con un ritmo de vida hermoso, no hay tránsito, tiene todo, tiene montaña, vino rico…
- ¿Cómo fue ese último paso en la Lepra y cómo fue dejar el fútbol?
- El último año me propuse venir a disfrutar. Sabía que no me quedaba mucho y me propuse disfrutar y no hacerme problema por cosas externas que a veces trae el fútbol: resultados, presiones y todo eso. Los primeros seis meses fueron complicados porque la Lepra no estaba bien, pudimos mejorar y terminamos haciendo un gran torneo. Lo disfruté mucho y después la decisión la tomé muy tranquilo, no me costó para nada, al contrario. Sentí que ya había hecho todo lo que tenía que hacer, que había dado todo lo que tenía que dar. Me retiré con mucha tranquilidad. Tuve esa suerte, sé que hay jugadores que le cuesta muchísimo retirarse, pero lo mío fue más orgánico, muy tranquilo.
- ¿Tu paso como manager por la Lepra?
- Tuve un paso como manager en Independiente que creo que también eso me ayudó a llevar lo del retiro. Después me recibí de técnico porque es el deporte que amo, es lo que sé y apareció una oportunidad para ir a trabajar a las juveniles de Venezuela con José (Pékerman), con Coloccinni y algunos chicos más, así que tuve esa experiencia con el sub 20. Fui ayudante, el entrenador era Fabricio. Fue una experiencia linda para ir viendo cosas nuevas que yo no conocía y me motivó parta después poder seguir y ahora esperando a ver qué se puede hacer. Ahora la idea es clara, es seguir trabajando desde lo técnico, hablando con amigas para que aparezcan posibilidades. Ir juntando experiencia para cuando yo me sienta capacitado para ser técnico y poder transmitir mis ideas.
- De todas maneras, haber trabajado con José es como hacer un master...
- Tal cual, por su experiencia, porque te explica las cosas, te avisa, ojo esto, ojo lo otro, fijate, vamos por acá. También nos dio libertad para trabajar nosotros, que eso es muy lindo. Lo tuve de técnico desde los 15 hasta los 22, 23 y uno mamó lo que él daba. Hoy uno como técnico trata de aprovecharlo y exprimirlo todo lo que pueda.
- ¿Qué balance hacés de tu carrera?
- Voy hacia atrás y pienso que yo sólo era un nene que soñaba con jugar al fútbol en Primera. Ese era mi sueño. Después soy un agradecido de todo lo que me pasó, de haber jugado en la Selección, de haber podido ganar cosas en la Selección, de haber podido ganar cosas con la primera de Argentinos Juniors, que es el club que me crió, de haber podido devolverle al club, con una venta, todo lo que me dio, de haber podido jugar en Europa, de haber conocido otros países. Todo fue a través del fútbol, por eso soy un agradecido. A mi el fútbol me dio quizás más de lo que merecía. Si no hubiese sido por el fútbol yo no hubiese vivido todo esto.
- ¿Cómo viste a la Selección argentina Sub 20?
- Creo que hay muy buenos jugadores, pero creo que armar un equipo lleva tiempo. Mascherano tuvo poco tiempo, creo que no tuvieron más de 20 días. Yo me remonto al Sub 20 que yo jugué y nosotros nos preparamos dos años para jugar. Creo que ahí estuvo el tema. Podés tener buenos jugadores, pero armar un equipo es más complejo. Pero estoy tranquilo porque creo que la mayor va a tener buenos jugadores y Javier va a poder seguir nutriendo a la mayor. A mi me sorprendió su renuncia porque creo que esto es un proyecto de formación de jugadores para la Selección mayor, no te tiene que marcar ganar no perder. Él está formando jugadores para la mayor. Si después, ganás un Sudamericano o un Mundial, bienvenido sea. Me puso contento que él haya vuelto porque el fin de su trabajo es formar jugadores, entregarle a Scaloni jugadores preparados para jugar.
- ¿Qué recuerdos tenés del Sub 20 campeón del Mundo?
- El Mundial Sub 20 es un recuerdo imborrable porque fue acá, en nuestro país, representando a la selección, acá, con lo futboleros que somos nosotros. Fue algo impresionante. Fue muy lindo ir viendo la evolución del equipo. El primer partido con Finlandia jugamos en la cancha de Vélez, había gente, pero ahí nomás. Y después nosotros como equipo fuimos contagiando a la gente, se fue entusiasmando y llegó un momento que quedaba gente afuera. Y todo eso fue nuestro, del equipo. Fue un orgullo muy grande salir campeón. Estábamos coronando el trabajo de dos años, con toda la familia ahí, con los amigos. Fue muy lindo. Para mí fue uno de los mejores equipos en los que jugué. Éramos un equipo difícil y muy contundente. Si ves los partidos, en los primeros 15 minutos ya te hacíamos un gol y después te agarrábamos con espacios, yo los miraba a todos de atrás, y me divertía. No tenía que ni correr, no la perdían nunca. Vos nos veías en el vestuario antes de salir y uno le hacía chistes a otros, parecía que estábamos de joda, y después empezaba el partido y te matábamos. Era un equipo que te pisaba la cabeza y no te dejaba respirar.
- ¿Y del oro en los Juegos Olímpicos?
- Y en 2004 fue un logro inédito. Veníamos de perder la Copa América con Brasil y veníamos heridos con sed de revancha. Y fuimos a los Juegos Olímpicos que fue una vivencia espectacular, poder convivir con chicos de deportes amateurs. Nosotros ya éramos profesionales y ellos nos contaban el esfuerzo que hacían. Rozarte con todo eso fue un baño de humildad porque cuando uno es profesional a veces se olvida de todo eso. Y con la motivación de que nunca habíamos ganado la medalla de oro y, también, fue un equipo que estaba muy bien, venía muy bien entrenado, la mayoría había estado en la Copa América y veníamos aceitados. Fue un torneo hermoso, jugamos muy bien. Fue un torneo difícil pero estábamos muy bien. Y fue un orgullo. Jugar y ganar para tu país, dejarlo en lo más alto es un orgullo.
- ¿Cómo era José Pékerman en el día a día?
- A José yo lo tuve en juveniles y es un técnico muy paternal, muy preocupado por la persona. Obviamente de fútbol enseñaba muchísimo pero también se preocupaba por lo personal. A los chicos que estaban en la Selección les explicaba que tenían que madurar más rápido que el resto, porque la Selección te exige eso y José te preparaba para lo que venía, para lo que te iba a pasar en Primera. Vos llegabas con 15 o 16 años y José ya te trataba como un chico más grande. Entonces el cambio se asimila más rápido. El gran secreto de José era ese, más allá de la experiencia que tiene desde lo futbolístico. El proyecto de José era ese, formar jugadores a los 15 años para que lleguen a la mayor en su momento, que es lo que están retomando eso Aimar, Placente, Mascherano y Scaloni, que para mí es lo que necesita la Argentina. José cambió el fútbol argentino y demostró que se puede hacer un proyecto a largo plazo.
- ¿Y Bielsa?
- Bielsa es un técnico adelantado. En el 99 vino con una forma de trabajar que yo no había visto en mi vida. Un técnico con una capacidad enorme. Un técnico que tiene la capacidad de sacar el 100 por 100 de cada jugador y muy intenso para trabajar y para vivir el fútbol, con un poder muy grande de transmitir el mensaje.
- ¿Qué relación tenés hoy con ese grupo campeón del mundo en 2001?
- Si, tenemos un grupo de WhatsApp, a veces hablamos, cuando es el aniversario del torneo. Nos mandamos mensajes. Cuando coincidimos en Buenos Aires nos juntamos a comer, pero siempre quedó la relación porque fue un grupo hermoso. Son todos chicos que aprecio mucho, obviamente no somos todos amigos pero poder ver la carrera que hicieron todos me pone muy feliz, porque son todos muy buena gente.
- ¿Te gustaría tener una revancha como DT en la Lepra, tenés un cariño especial con el club?
- Sí, por la Lepra tengo mucho cariño, tengo amigos que son parte de la dirigencia y siempre quiero que le vaya bien. Como manager fue una experiencia distinta, sos el nexo entre dirigentes, técnico y jugadores, entonces ya vas viendo como piensan todos. Fue una experiencia linda, más sabiendo yo que iba a ser DT. Entonces me sirvió mucho para nutrirme y aprender cosas nuevas.
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