Entrevista con MDZ

Chelo Mescolatti: “Hasta el día de hoy recibo mensajes por el título del mundo”

A sus 40 años, en la recta final de su carrera y en la previa de lo que podría ser su última Liga de Honor, el mejor jugador de futsal de la provincia y del país se enfrentó a un mano a mano con MDZ.

Juan Andrés Tuzzi
Juan Andrés Tuzzi miércoles, 17 de mayo de 2023 · 11:05 hs
Chelo Mescolatti: “Hasta el día de hoy recibo mensajes por el título del mundo”

A sus 40 recién cumplidos, el mejor jugador de futsal de la historia de la provincia y del país, empieza a ponerle punto final a su carrera. El tiempo pasa aún para los que queremos que nunca se despidan. "Estoy viendo si juego la Liga de Honor como último torneo", asegura Chelo Mescolatti, con cierta nostalgia, pero aceptando que ya no puede dar el 100, y es tiempo de "soltar".

Chelo es, para muchos, el "Messi del futsal". De eso, de su trayectoria, del campeonato del mundo, del retiro y de mucho más, habló en este mano a mano con MDZ.           

- Chelo, para muchos sos el "Messi del futsal". ¿Cómo tomás esa comparación?
- Es mucho, he visto algo de eso. Es linda la comparación, demasiado grande, pero por ahí lo hace la gente, los que han visto el deporte y obviamente es gratificante. Pero hay como un poquito de distancia, ¿no? (risas).

- De todas maneras, por algo surge esa comparación y tiene que ver con el rendimiento dentro de la cancha y con cómo te has comportado en general como deportista, el respeto que te has ganado...
- Eso ha ido pasando a lo largo de la carrera y en mi caso particular me ha ido pasando casi sin darme cuenta por cómo me tomé siempre la carrera deportiva, por lo que me gustó, por lo que me apasionó y cómo siempre me gustó vivirla. Creo que se fue generando y se va dando solo, sin buscarlo. Si sos consciente, pero no lo buscás. Es producto de que siempre me exigí al máximo y di el 100%.

- ¿En qué momento de tu carrera estás?
- En realidad, este año no arranqué, estoy en la etapa de dejarlo. Siempre la carrera la hice muy consciente y con dedicación. Cuando me entrenaba me gustaba hacerlo bien, no a medias. El año pasado, por las obligaciones familiares y personales, ya no pude entrenarme como me gusta y este año decidí no empezar porque, además, Don Orione demanda y exige mucho y eso es faltarme el respeto a mí, por no dar el 100, y al club. Estoy evaluando la posibilidad de que, en poco más de 40 días, que está la Liga de Honor, entrenarme, poder jugar como último gran episodio y ya despedirme del futsal. Creo que me falta un cierre y la Liga de Honor, con el club que me da la posibilidad, puede ser una linda oportunidad.

- ¿Qué te ha dejado el deporte?
Son 21 años, en el 2002 empecé a jugar a futsal. Y es muchísimo lo que me ha dejado, pero creo que lo más importante y principal son las amistades, más allá de todo lo que podemos destacar de lo deportivo, del aprendizaje. Lo más importante son las amistades. Y después mucha enseñanza y mucho crecimiento. Por ahí uno se quedaría con los títulos, pero no, creo que el deporte es enseñanza todo el tiempo. Te ayuda a encaminarte, a ser constante, a no frustrarte y a entender que, si uno no consigue los resultados que quiere, hay que levantarse y seguir buscándolo. Son enseñanzas para la vida y que el día de mañana está bueno poder trasmitírselas, en mi caso, a mis hijos. El deporte te enseña a ser ordenado, a tener buenos hábitos, a alejarse de cosas que hoy en día no está bueno.

- ¿Y en el deportivo? Muchos títulos...
- Gracias a Dios he tenido una carrera con muchos títulos a nivel club, con la selección mendocina y con la selección argentina también. Y pude coronar mi carrera con un título del mundo con la Selección también. Obviamente que todos son especiales, son gratificantes, pero a mi me pasa que cada uno es especial por cómo llegaste a obtener ese título: la preparación, el esfuerzo, el entrenamiento, individual y grupal. A mi me tocó hacer una carrera en un un club que me enseñó eso, dar siempre el máximo a nivel individual y a nivel equipo. Y me tocó vivirlo de igual manera en la selección mendocina y en la argentina.

Chelo, en MDZ. 

- ¿A la posibilidad de retirarte, cómo la llevás?
No es fácil. Me lleva mucho a tomar la decisión esto de no poder dar todo. Nunca faltaba a los entrenamientos, además de los entrenamientos aparte, y como que ahora no lo puedo hacer y ya no me siento cómodo. Por ahí por el nombre propio y por la trayectoria sé que podría tomarme cierto relajo y el club me lo permitiría, pero no me siento cómodo yo, porque también siento que empiezo a perder calidad e intensidad física. Con respecto al retiro, siempre charlando con amigos que ya se retiraron me dicen lo difícil que es y la verdad que sí, me está costando. Este año que no arranqué, es como que cambié el estilo de vida. Antes armaba la rutina diaria, mía y de mi familia en base a los entrenamientos. Hoy justo escuchaba a Pablo Aimar hablar de cómo se prepara a los jóvenes, pero que nunca se los prepara para el retiro. No es fácil, pero trato de ser racional y entender que son momentos, son ciclos.

- ¿Pensás seguir vinculado de alguna manera al futsal?
Este año corté con todo, ni siquiera estoy dirigiendo a los más chicos. Necesitaba un respiro mental. Estoy evaluando lo de la Liga de Honor y después veré. Yo creo que después de un tiempo seguiré vinculado, pero voy viendo paso a paso.

- El título mundial con la Seleccion argentina en Misiones fue el momento más importante de tu carrera, imagino...
- Fue sin duda uno de los momentos más gloriosos de mi carrera. Fue soñado como se dio, como se vivió todo, y no sólo hablo del Mundial, sino de todo el proceso. Y sí, después todo lo que pasó, como se dio la final y como siguió después. Tiene mucho que ver cómo se dio, con Brasil enfrente, que parecía que se escapaba, faltando segundos lo logramos empatar y después salimos campeones del mundo. Obviamente en el momento la vorágine fue total pero después ha quedado en la memoria de mucha gente, sobre todo los amantes del futsal. A mi me sorprende cómo hasta el día de hoy recibís mensajes o alguna palabra de gente que no conocés y se acuerdan.

Chelo, campeón del mundo.

- ¿Qué significó para vos ponerse la camiseta de la Selección y representar al país?
- Sea el deporte que sea, es el sueño de todo deportista vestir la camiseta de la Selección argentina. A mi me pasó algo muy loco, desde el primer día hasta el último, y mirá que jugué cuatro mundiales y me la puse mil veces en procesos, pero siempre la misma sensación que cuando me la dieron por primera vez. La mirás y decís: “Mirá, me voy a poner esta”. Te sentís un privilegiado más allá de que nadie te regaló ese lugar porque luchaste mucho para estar ahí. Hay un montón de otros deportistas que quisieran estar en tus zapatos, entonces creo que es una responsabilidad muy linda. Yo sentía que me la estaba poniendo por un montón de otros deportistas y amigos incluso que por ahí quedan en los procesos.

- ¿Imaginaste la carrera que hiciste?
- No me imaginé nunca todo lo que viví con el futsal. Yo llego por casualidad al deporte. Había dejado de jugar en cancha de 11 por la facultad y me invita Gustavo Villarroel. Yo no conocía el fútbol de salón y fui a Don Orione y me presenté ante el entrenador, Gustavo Gallardo. Me pongo a pensar ahora lo que le dije en ese momento y era para que me dijera: “Tomatela”. Le dije: “Yo no vengo a jugar, vengo a entrenar nomás para no perder estado físico, pero no me gusta”. A la semana yo ya estaba enrroscado y es hasta el día de hoy que me lo sigue recordando. Así llegué deporte así que imaginate que no tenía ni idea la carrera que después se me dio. Nunca fui consciente incluso.

- ¿Te queda algo pendiente?
- Cuando era más chico lo pensaba, esto de poder vivir del deporte, hubiese sido muy lindo. Tuve la posibilidad de hacerlo poco tiempo, cuando me fui a Colombia. Es otra cosa, totalmente diferente. En mi época no estaban las puertas abiertas para irse a Europa como gracias a Dios lo están ahora. Está muy abierto el mercado. Yo tuve la posibilidad, pero no tenía la ciudadanía, y tampoco estaba abierta esa chance, como ahora que es todo más ágil. Tal vez eso, pero no me queda nada pendiente. No me puedo quejar de la carrera que hice y que viví. Creo que he cumplido los objetivos.

La entrevista completa

 

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