Presenta:

El tema extrafutbolístico que Martino quiere resolver antes de aceptar la oferta de Boca

El entrenador, que es el principal candidato para asumir en Boca, tiene un inconveniente de salud que necesitará solucionar para poder trabajar en el club.
Gerardo Martino debe afrontar un problema oftalmológico. Foto: NA
Gerardo Martino debe afrontar un problema oftalmológico. Foto: NA

La noticia ya no es novedad: Gerardo "Tata" Martino es el principal candidato a dirigir Boca Juniors. Es el técnico que quiere la dirigencia y todo parece indicar que antes del fin de semana aceptará la propuesta. Sin embargo, la negociación con el club no es el único tema que preocupa al entrenador en la actualidad, sino que también está intentando resolver un problema de salud que lo perjudica desde el año pasado. 

Se trata de un desprendimiento de retina en el ojo derecho por el que ya fue operado dos veces. Este viernes, el entrenador tiene una consulta médica con estudio para ver cómo evoluciona y saber si tiene resuelto el tema.

El año pasado, por este inconveniente, Martino no podía realizar viajes aéreos, ya que la operación a la que fue sometido incluía una burbuja de gas que le ayudaba a reacomodar la retina.

“Tengo un problema en mi ojo derecho, me operaron dos veces. Tengo una burbuja de gas, y mientras esa burbuja no se disuelve, no estoy posibilitado de subirme a un avión, por el tema de la presión”, explicó en su momento. En abril, esa burbuja se disolvió y recibió el acta para continuar trabajando en el Seleccionado de México.

Gerardo Martino utiliza lentes. Tuvo un desprendimiento de retina en el ojo derecho.

De hecho, la Federación Mexicana de Fútbol puso en duda la continuidad de Martino al mando de la Tricolor en ese momento. Lo que se resolvió con el alta oftalmológico. Debió perderse un partido ante Guatemala que su equipo igualó en 1. Su reemplazante fue el santafesino Jorge Theiler. 

La primera operación oftalmológica fue en septiembre y la segunda en febrero. En la cirugía de septiembre, la burbuja de gas desapareció a los 31 días. En febrero, sin embargo, demoró casi 50 días. Si el viernes, su médico le confirma que deberá ser intervenido quirúrgicamente nuevamente, deberá estar más de un mes sin viajar en avión nuevamente. La semana que viene, Boca tiene su primer vuelo (antes visita a Barraca Central, a pocas cuadras de la Bombonera) a Venezuela para enfrentar a Monagas.