El fuerte análisis de Chiquito Romero sobre las críticas a su llegada a Boca: "Por ahí eran para..."
Sergio Romero fue el jugador más trascendental de Boca en la semifinal de Copa Libertadores ante Palmeiras. No solo en los 90 minutos, con atajadas cruciales, sino también en los penales. Este viernes, ya menos eufórico, el jugador regresó a Argentina junto al plantel y brindó una entrevista en radio La 100 (FM99.9) en la que trabaja su esposa Eliana Guercio, quien estaba en el piso.
Te Podría Interesar
Allí el exjugador de la Selección Argentina aprovechó para relatar las emociones vividas a lo largo de su carrera, por los dolores constantes que le producía la lesión en su rodilla, y de cómo todo cambió con su operación en Boca. "A lo largo de mi carrera hemos luchado bastante nosotros. A ella (por Guercio) no le gusta mucho que lo diga pero hemos luchado 15, 16 o 17 años contra una rodilla bastante molesta, inquieta. Esta última operación que me tocó el año pasado en Boca con el doctor Batista nos cambió la vida. Pasó a ser una rodilla como cuando tenía 16 años, una rodilla nueva, sin líquido, sin dolores, sin molestias", señaló.
El jugador, luego hizo referencias a las críticas contra su estado de salud al momento de llegar a Boca. "Hoy en día poder disfrutar este presente para nosotros es espectacular. Demostrarle nuevamente a todo el mundo que uno está entero, activo, que uno puede. Porque se han dicho tantas cosas el año pasado. Por ahí no era para matarme a mí, era para matar a la dirigencia de Boca", soltó.
Sobre esas críticas, agregó: "Tengo una cabeza bastante particular. Nunca me molestó una crítica. Sé quién dijo cada cosa, eso sí, porque soy una persona que le gusta estar informada. Pero no me toca a mí, no me llega, por ahí le afectaba más a ella (Eliana Guercio) que a mí. Pero a mí no".
Por último, Romero contó un particular detalle familiar relacionado a Boca: "Cuando llegué al vestuario (después de los penales) lo primero que hice fue llamarla por teléfono a ella y me dice ahí tenés a una que ya está durmiendo (por una de sus hijas), la otra estaba durmiendo con el perro en la cabeza. Luca que me decía papá, apuntaba al teléfono y a la tele. Jazmín ya es una bostera más, está más fanática que nunca".
