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La sinceridad de Carlos Sainz tras perder la cima de la general de autos

El español sufrió la rotura de una rótula de la suspensión trasera izquierda de su Audi y dejó valiosos minutos con respecto a quien ahora manda en la especialidad, Nasser Al-Attiyah.
Sainz arregla el Audi para seguir en carrera. Foto: @dakar
Sainz arregla el Audi para seguir en carrera. Foto: @dakar

Carlos Sainz (Audi) lamentó la serie de infortunios que le pasaron en la tercera etapa del Rally Dakar y que le hicieron perder más de media hora y el liderato del raid, pero confía en darle la vuelta. Los problemas comenzaron con la rotura de una rótula de la suspensión trasera izquierda, según explicó el madrileño su web oficial, cuando la especial transcurría por el kilómetro 213 y rodaba con ventaja sobre el qatarí Nasser Al-Attiyah (Toyota).

"Ha sido una pena la etapa de hoy. Se nos ha roto una rótula de la suspensión sin tocar en ningún sitio y hemos tenido que cambiarla tardando más de la cuenta", señaló Sainz, aunque no fue el único contratiempo que tuvo en esta jornada del rally de resistencia. "Luego hemos sufrido un par de pinchazos y en uno de ellos una tuerca no salía y se nos ha estropeado la llave de ruedas y hemos tenido que esperar a Mattias (Ekstrom)", relató el veterano piloto.

Aunque el Touareg se ha complicado, Sainz no arroja la toalla y confía en que poder meterse de nuevo en la pelea. "Todo lo que no tenía que salir mal ha salido mal, pero bueno queda todavía mucha carrera y por supuesto vamos a seguir atacando y tirar adelante. Ahora de estrategia solo hay una”, concluyó el Matador se encuentra a octavo en la general a 33m11 de Al-Attiyah.

La lluvia torrencial, el granizo y las riadas hicieron acto de aparición este martes en la tercera etapa del Rally Dakar, entre Al Ula y Ha'il, en Arabia Saudí, que tuvo que ser acortada por la organización para la mayoría de los participantes y algunos vivieron momentos de riesgo.

Para los autos y camiones se tomó como referencia el kilómetro 377, se canceló la prueba de Classic, y en el caso de las motos, se optó por conservar los tiempos en meta para los que hubieran completado la etapa, mientras que, para los demás, se estableció un cálculo en función del tiempo medio que firmaron hasta el kilómetro 335 o el 378.