Tras el fracaso mundialista, el Tata Martino rompió el silencio con una lapidaria crítica al fútbol mexicano
Luego de la dura eliminación que la Selección de México sufrió en la primera ronda del Mundial de Qatar, Gerardo Martino dio un paso al costado y dejó de ser el entrenador del combinado azteca. Casi dos meses después del traspié, el entrenador argentino rompió el silencio en una entrevista realizada por el programa Deporte Total donde realizó una autocrítica sobre lo ocurrido.
"Entiendo que debimos haber clasificado segundos en el grupo. No fue el resultado esperado, es un fracaso para nosotros porque México venía de siete mundiales clasificando a octavos de mundial y nosotros no hemos logrado, al menos, poder seguir con esa tónica y también la satisfacción de haber competido bien en el grupo”, expresó.
Pero, acto seguido, Martino muy crítico con la dirigencia del fútbol mexicano ya que a su entender el interés económico ha llegado a superar el interés deportivo al nivel de las selecciones nacionales: "Se nota el negocio demasiado. No estoy en contra del negocio porque de ahí vivimos nosotros y no podríamos subsistir sin él. Pero en realidad me gusta algo más equitativo".
"Que yo, siendo una persona que lo único que me interesa es el fútbol, tenga la capacidad de aceptar el negocio que desconozco y no sé para dónde va, pero entiendo que se necesita para que siga creciendo. Pero con un equilibrio para no dejar de lado la parte futbolística, el crecimiento de los chicos, el trabajo de divisiones menores", explicó Martino.
En la misma línea, continuó: "Que el fútbol también tenga un plan, que no sea solamente para lucrar, ganar dinero, que el negocio florezca. Que no dejen morir la parte del fútbol, que un día se va a morir el negocio. En Europa probablemente funciona todo, en Estados Unidos también. Hablaba mucho con (Yon) De Luisa, (Gerardo) Torrado, en este último tiempo acerca de un objetivo y que México tenga claro a dónde va. Qué se trabaje más con los juveniles y se puedan transferidos al exterior y jugar en la élite".
"En México pasa algo particular: se dan ventas internas de club a club de futbolistas que valen 8 o 10 millones de dólares. Me parece que es equilibrar, escuchar a la gente de fútbol y al que sabe del negocio. En Sudamérica lo tenemos más incorporado, en México se da esta particularidad, es un país muy fuerte, hay instituciones muy sólidas y que pagan buen dinero y entonces se da esto que hay ventas que son importantes pero al mismo tiempo son futbolistas que uno dice deberían ir fuera y no tienen mercado europeo. Eso daña porque queda en casa y el futbolista no termina de crecer", cerró.